La huella de las infraestructuras se decide en diseño, pero se mide al final y a mano. Este proyecto convierte el presupuesto de obra en un modelo ambiental: un motor de IA asocia cada partida con factores de emisión (BEDEC, ICE-DEFRA, EPDs) y calcula la huella de carbono de las fases A1-A5 de forma automática y trazable. Permite comparar alternativas constructivas cuando aún se puede rediseñar, priorizar la de menor carbono y liberar más de 1.500 h/año de trabajo técnico.
Del presupuesto de obra al modelo ambiental: IA para descarbonizar infraestructuras desde el diseño
Indicadores y procesos de mejora
El sistema convierte el presupuesto de obra en un cuadro de indicadores ambientales. Carbon Tool es capaz de medir: huella total de la obra en t CO2e con desglose por capítulo, partida y fase A1-A5; intensidad de carbono en t CO2e por millón de euros, que permite comparar obras de distinto tamaño y tipología; diferencia de coste y de carbono entre el escenario de partida y cada alternativa constructiva; reparto de emisiones frente al reparto del coste para localizar los focos de impacto; carbono de transporte a obra (A4), fase que habitualmente queda fuera del cálculo; cobertura del presupuesto con dato ambiental trazado a una fuente; y fiabilidad de cada valor mediante la puntuación de confianza del emparejamiento.
El proceso mejora de forma continua: cada validación del técnico reajusta la puntuación de ese elemento, de modo que cada nuevo proyecto exige menos corrección manual que el anterior. El cálculo pasa de semanas a horas y libera más de 1.500 horas técnicas al año.
Cuantificación/Estimación reducción consumo
El proyecto no actúa sobre el consumo energético en operación de un activo, sino sobre la energía incorporada en la fase de construcción, que en una infraestructura concentra la mayor parte del impacto y hasta ahora no se cuantificaba a tiempo.
Las emisiones que se evitan al elegir una alternativa constructiva corresponden a procesos intensivos en energía: clínker y acero que no se fabrican, y kilómetros de transporte que no se recorren. El sistema los cuantifica en kg CO2e por partida y fase, que es la unidad con la que se reporta.
En el propio proceso de trabajo la reducción sí está medida: el cálculo de la huella de un presupuesto completo pasa de semanas de dedicación manual a horas, con más de 1.500 horas técnicas liberadas al año y la eliminación de las iteraciones de recálculo que antes exigía evaluar cada alternativa de diseño.
Cuantificación/Estimación reducción emisiones CO2
El sistema se encuentra en implantación sobre presupuestos reales, por lo que no se presenta todavía una serie consolidada de toneladas evitadas en obra ejecutada. Lo que sí está operativo, y es la condición previa para cualquier reducción demostrable, es la cuantificación completa y trazable de la huella.
Sobre cada presupuesto el sistema calcula la huella total y por capítulo en las fases A1-A5, y devuelve la diferencia en t CO2e entre el escenario de partida y cada alternativa evaluada, con desglose partida a partida. Ese delta es el indicador con el que se consolidará la reducción al cierre de las primeras obras.
El recorrido no es marginal: en obra civil un único capítulo puede concentrar la mayor parte de las emisiones, de modo que una sola decisión de diseño adoptada a tiempo mueve un volumen relevante de toneladas.
Innovación aplicada y buenas prácticas
La innovación está en el punto de partida. Las soluciones existentes exigen un inventario de materiales ya depurado; aquí se parte del presupuesto de obra en formato BC3 o Excel, el documento que todo proyecto tiene desde el primer día, y es un motor de inteligencia artificial el que resuelve la correspondencia entre el lenguaje libre de cada partida y los factores de emisión. Eso adelanta la medición a la fase en la que todavía se puede rediseñar.
Elementos diferenciales: emparejamiento semántico con refinamiento contextual y puntuación de confianza; cálculo multinivel que se adapta al grado de definición del proyecto, del capítulo al material; integración simultánea de BEDEC, ICE-DEFRA y declaraciones ambientales de producto con conversión automática de unidades; y simulación de escenarios por duplicación del presupuesto.
Buenas prácticas: validación humana de cada valor, registro de fuente y fecha, y resultado auditable y reproducible.
Uso de tecnologías (TICs)
Arquitectura cloud multiproyecto y multiusuario, con la información organizada en el árbol de capítulos y partidas que el técnico de obra ya maneja, de modo que la curva de aprendizaje es mínima: se trabaja sobre el propio presupuesto, no sobre un modelo paralelo.
El motor devuelve los candidatos de cada partida en segundos, con fuente, código, unidad, carbono unitario y puntuación, y la validación se resuelve en un clic. La analítica es visual: reparto de coste frente a reparto de carbono, mapa de focos de impacto por capítulo y comparador de escenarios que enfrenta dos versiones del mismo presupuesto con sus diferencias de precio y de emisiones.
La salida se exporta a PDF y Excel para cliente, administración o auditoría, y el registro de consultas conserva la trazabilidad completa. El despliegue es por fases, con manual de usuario y formación asociada.

