Anisopter desarrolla una nueva generación de apoyos de celosía tubular optimizada para líneas aéreas de alta tensión, combinando diseño paramétrico, simulación y optimización estructural con un sistema eficiente de construcción basado en nodos. El objetivo es reducir materiales, emisiones, impacto visual y complejidad de montaje, sentando las bases para maximizar la eficiencia mediante diseños adaptados a cada posición e integrados en los flujos digitales de ingeniería de Red Eléctrica.
Nueva generación de apoyos de celosía tubular optimizada para líneas aéreas de alta tensión y construcción eficiente basada en nodos
Indicadores y procesos de mejora
El proyecto mejorará de forma integral el diseño, fabricación, montaje e implantación de apoyos para líneas aéreas de alta tensión. Frente a las celosías tradicionales de perfiles angulares y familias estándar, Anisopter emplea celosías tubulares optimizadas y un sistema de nodos que permite materializar geometrías más eficientes y compactas. Su forma redondeada y orgánica reduce el aspecto industrial que tienen los apoyos tradicionales y favorece una mejor integración visual y aceptación social. Los indicadores incluyen masa de acero y hormigón, emisiones de CO₂, dimensiones, servidumbre, número y diversidad de barras y uniones, utilización estructural, fabricación y montaje. También se consideran la compactación y la simplificación logística y constructiva. A largo plazo, el diseño paramétrico permitirá reducir las dimensiones de los apoyos estándar y el uso de perfiles angulares, menos eficientes que los tubulares y favorecidos históricamente por la dificultad de unir tubos en obra.
Cuantificación/Estimación reducción consumo
Las simulaciones muestran ahorros de acero de alrededor del 20-25 % y de hormigón del 15–20 %. La compactación es notable: en el apoyo representativo de suspensión de 400 kV D/C la altura se reduce ≈9 m y la anchura de la cabeza a la mitad. El número de barras se reduce a la mitad, las uniones a un tercio y los tipos de barras y nodos al menos a la mitad. Aunque no busca reducir directamente el consumo eléctrico en operación, la compactación reduce la separación entre fases alrededor del 25 % y puede aumentar el SIL y mejorar, bajo determinadas condiciones, el aprovechamiento eléctrico del corredor. Además, la superficie de servidumbre puede reducirse hasta ≈15 %, según el tipo de apoyo y vano. La reducción del consumo de materiales y la simplicidad del diseño ofrecen potencial para reducir los costes y tiempos de fabricación, galvanizado, transporte e instalación, elementos clave para asegurar el desarrollo de una red de transporte más eficiente, resiliente y sostenible.
Cuantificación/Estimación reducción emisiones CO2
Las reducciones de acero y hormigón se traducen directamente en una menor huella de carbono. En la primera optimización, una reducción del 20 % de acero equivalía a ≈12 tCO₂ evitadas por apoyo. En apoyos completos de suspensión de altura habitual se estiman reducciones de emisiones de ≈10–17 % para soluciones de cuatro patas, llegando al 19–25 % con cimentaciones adecuadas. En amarre, las reducciones estimadas alcanzan ≈11 %. A ello se suman beneficios adicionales, potencialmente más relevantes pero más difíciles de cuantificar, derivados de un uso más racional de materias primas y de menores emisiones asociadas a fabricación, galvanizado, transporte e instalación. Además, una menor huella visual y territorial puede favorecer la aceptación social y agilizar nuevos trazados. La reducción del número y diversidad de barras y uniones puede simplificar también la fabricación y el montaje, con potencial para disminuir consumos energéticos y emisiones asociadas todavía no cuantificadas.
Innovación aplicada y buenas prácticas
Anisopter propone un cambio de paradigma en el diseño de apoyos de líneas aéreas: sustituir perfiles angulares y familias estándar por celosías tubulares optimizadas, más compactas, eficientes y con mayor libertad geométrica. La principal barrera histórica ha sido unir tubos eficientemente en obra; el sistema de nodos y uniones atornilladas resuelve ese problema y permite geometrías no condicionadas por ángulos rectos o secciones cuadradas, favoreciendo formas más suaves y orgánicas. El proyecto integra diseño paramétrico exhaustivo, explorando miles de configuraciones mediante análisis de elementos finitos y verificaciones según Eurocódigo (EN 1993-1-1). La solución se ha validado experimentalmente con un módulo tubular a escala real sometido a ensayo destructivo, que alcanzó ≈130 % de la carga de diseño antes del fallo. El enfoque es replicable a distintas tensiones, tipologías y solicitaciones y ha sido reconocido recientemente con el Best Paper B2-PS1 en CIGRE Paris Session 2026.
Uso de tecnologías (TICs)
El proyecto se apoya en un flujo de ingeniería digital desarrollado para generar, analizar y optimizar nuevas familias de apoyos. La geometría se define mediante modelos CAD paramétricos, conectados con análisis estructural por elementos finitos y procedimientos de optimización que permiten explorar automáticamente miles de configuraciones bajo distintos casos de carga y verificarlas según Eurocódigo. La parametrización se extiende a barras, nodos y detalles constructivos, reduciendo el rediseño manual y facilitando la adaptación de cada solución. El flujo incorpora automatización y programación específica para la generación, análisis y tratamiento de modelos. Además, se ha comprobado que los diseños Anisopter pueden integrarse en el entorno habitual de ingeniería de Red Eléctrica basado en PLS-CADD, sentando las bases para incorporar en el futuro soluciones optimizadas directamente al flujo digital de diseño de líneas.
