Noticias - Actualidad
03
Jun
2016

Ayuntamiento de Madrid: Hacia edificios municipales con energía positiva

El Ayuntamiento de Madrid está trabajando para implantar energías renovables en los edificios municipales de nueva planta y en las rehabilitaciones integrales de los inmuebles existentes, siguiendo las resoluciones de países como Francia, Holanda, Dinamarca o Alemania, que han definido los edificios de energía “casi nula” como edificios de “energía positiva”, y por tanto, proyecta conseguir que los edificios de las instituciones públicas madrileñas no sean consumidores, sino productores netos de energía renovable

Valora esta entrada

|

    Siguiendo las resoluciones de los países europeos que han definido los edificios de energía “casi nula” como edificios de “energía positiva”, el Ayuntamiento quiere que sus edificios no consuman, sino que produzcan energía renovable

    Se están redactando los requisitos a introducir en los proyectos municipales de nueva edificación, y en las actuaciones de rehabilitación de los inmuebles ya existentes

    El Ayuntamiento quiere jugar un papel ejemplificador y señalar en camino a los proyectos de nueva edificación y rehabilitaciones de inmuebles

    El Pleno del Ayuntamiento ha aprobado una iniciativa presentada por la portavoz, Rita Maestre, y por el delegado del Área de Gobierno de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, para que los edificios de titularidad municipal que se construyan en el futuro tengan un consumo energético cero e incluso un balance positivo de energía consumida, una decisión que va más allá de cumplir con la directiva europea que obliga a que en 2018 el consumo de todos los edificios públicos sea prácticamente nulo.

    El Ayuntamiento de Madrid está trabajando para implantar energías renovables en los edificios municipales de nueva planta y en las rehabilitaciones integrales de los inmuebles existentes, siguiendo las resoluciones de países como Francia, Holanda, Dinamarca o Alemania, que han definido los edificios de energía “casi nula” como edificios de “energía positiva”, y por tanto, proyecta conseguir que los edificios de las instituciones públicas madrileñas no sean consumidores, sino productores netos de energía renovable. Con esta actuación el Gobierno municipal trata de reaccionar ante la pasividad del Gobierno español en la transposición de las directivas europeas en materia de eficiencia energética en la edificación.

    En esta línea está trabajando el Grupo de Trabajo de Eficiencia Energética formado por representantes de las áreas de Gobierno de Desarrollo Urbano Sostenible, Medio Ambiente y Movilidad, Economía y Hacienda, y Cultura y Deportes, la Empresa Municipal de la Vivienda y la Universidad Politécnica de Madrid.

    El grupo de trabajo también estudia la implantación de sistemas para reducir el consumo de agua e introducir una mayor presencia de elementos naturales, como plantas o árboles, en los inmuebles municipales. En este sentido, se están redactando los requisitos a introducir en los proyectos de nueva edificación, y también en las actuaciones de rehabilitación de los ya existentes, como el caso del mercado de Frutas y Verduras. También se ha propuesto la revisión de los pliegos de mantenimiento y conservación de edificios municipales, para incluir nuevas tecnologías enfocadas a la introducción de sistemas de eficiencia energética.

    Además de alinearse con la directiva europea, el Ayuntamiento quiere jugar un papel ejemplificador y señalar el camino de lo que deben ser las actuaciones de urbanismo sostenible, pues considera que adoptar esta resolución será un paso decisivo y exportable para otras administraciones.

    Para abrir nuevas vías con el objetivo de obtener energía positiva en edificios, el Ayuntamiento también estudia la posibilidad de instar al Gobierno a aprobar un nuevo decreto de autoconsumo eléctrico que permita el balance neto.

    Directiva europea
    La directiva 2010/31/UE, EPBD, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de mayo de 2010, relativa a la eficiencia energética de los edificios define un “edificio de consumo de energía casi nulo” como: “edificio con un nivel de eficiencia energética muy alto. La cantidad casi nula o muy baja de energía requerida debería estar cubierta, en muy amplia medida, por energía procedente de fuentes renovables, incluida energía procedente de fuentes renovables producida in situ o en el entorno”. Esta misma Directiva indica que “Los Estados miembros se asegurarán de que a más tardar el 31 de diciembre de 2020, todos los edificios nuevos sean edificios de consumo de energía casi nulo, y de que después del 31 de diciembre de 2018, los edificios nuevos que estén ocupados y sean propiedad de autoridades públicas sean edificios de consumo de energía casi nulo”./

enerTIC