Schneider Electric y el Hospital San Juan de Dios Córdoba han transformado la gestión de una infraestructura sanitaria crítica de 20.000 m² mediante un modelo digital, proactivo y basado en datos. La analítica avanzada permite anticipar anomalías, optimizar energía, confort y mantenimiento y reforzar la continuidad asistencial. En cinco años se han identificado más de 160.000€ en oportunidades de ahorro, con un 58% ya materializado, demostrando un modelo escalable para hospitales inteligentes.
Caso de éxito San Juan de Dios Córdoba, un modelo innovador en la gestión de infraestructuras hospitalarias
Indicadores y procesos de mejora
El proyecto establece un sistema de seguimiento continuo de los sistemas HVAC y activos críticos mediante una plataforma digital de gestión y supervisión avanzada. Los indicadores se estructuran en 3 ámbitos: energía, confort y mantenimiento. Durante el periodo analizado se identificaron 78 anomalías relacionadas con la energía, 89 con confort y 193 con mantenimiento.
El proceso incluye seguimiento de las tareas derivadas del análisis, con registro mensual de tareas creadas, completadas y pendientes durante 15 meses. El servicio recurrente incorpora revisiones mensuales remotas, soporte especializado y visitas trimestrales planificadas, con un 80% de actividad remota y un 20% presencial, complementado con protocolos de comprobación periódica de los sistemas de gestión del edificio.
La evolución de las oportunidades de ahorro energético es otro indicador. En los 5 primeros años se identificaron 166.475€ en oportunidades de ahorro energético, de los que 96.852€ fueron materializados.
Cuantificación/Estimación reducción consumo
El consumo eléctrico total del hospital, medido en los analizadores de red de acometida (histórico de 30 min del sistema), es de aproximadamente 3,96 GWh/año (≈198 kWh/m²·año). El ahorro energético materializado en los cinco primeros años del servicio (96.852 € de coste energético evitado, sobre 166.475 € identificados) equivale, a los precios de energía del proyecto, a ≈0,8 GWh de energía final evitada (cota conservadora; ≈1,0 GWh considerando el ahorro térmico). Esta mejora representa en torno al 4 % del consumo eléctrico total del centro y una reducción sobre 7-8% en los sistemas HVAC supervisados (climatización, producción de frío/calor y bombeo). La cuantificación es bottom-up por medida (metodología tipo IPMVP), a partir del balance físico de cada actuación verificado con el histórico del BMS.
Cuantificación/Estimación reducción emisiones CO2
Aplicando los factores de emisión de referencia (electricidad ≈0,20 kgCO₂/kWh; gas natural 0,182 kgCO₂/kWh), la energía evitada supone aproximadamente 160 tCO₂ evitadas en los cinco primeros años (~32 tCO₂/año), con un rango de 120–200 tCO₂ según el factor de emisión eléctrico aplicable. La reducción de emisiones es consecuencia directa de la eliminación de ineficiencias detectadas por la analítica continua: simultaneidad de frío y calor, bombeo excesivo, válvulas y actuadores averiados, secuenciamiento incorrecto de enfriadoras y sobre-refrigeración en la deshumectación.
Innovación aplicada y buenas prácticas
La principal innovación del proyecto es la implantación de un modelo de gestión continua basado en datos para infraestructuras hospitalarias críticas. La integración de capacidades de supervisión, análisis avanzado y seguimiento operativo permite evolucionar desde una gestión reactiva hacia un enfoque basado en la condición real de los activos, identificando desviaciones y priorizando actuaciones según su impacto en la operación y el mantenimiento.
El hospital ha incorporado un servicio digital recurrente que combina supervisión remota, soporte especializado y revisión periódica del rendimiento de las instalaciones. Este modelo permite mantener un proceso continuo de identificación, evaluación y ejecución de mejoras, frente a enfoques basados exclusivamente en intervenciones puntuales.
Su aplicación en una infraestructura sanitaria de 20.000 m² demuestra cómo la digitalización puede optimizar la gestión de los activos y mejorar la eficiencia operativa.
Uso de tecnologías (TICs)
La solución se apoya en una plataforma centralizada de gestión del edificio complementada por herramientas de supervisión continua y analítica avanzada. Esta arquitectura permite consolidar la información procedente de los distintos sistemas del hospital en un entorno único de gestión y operación.
La interoperabilidad entre los sistemas HVAC mediante BACnet IP y BACnet MSTP, junto con la integración de la iluminación mediante KNX, proporciona una visión global del rendimiento de las instalaciones y elimina silos de información. Gracias a ello, los equipos de operación y mantenimiento pueden supervisar los activos de forma centralizada, identificar oportunidades de mejora y priorizar actuaciones según su impacto en energía, confort y mantenimiento. La combinación de gestión unificada, analítica avanzada y estándares abiertos favorece la escalabilidad y replicabilidad del modelo en otros entornos sanitarios complejos.
