Entrevista
18
Nov
2022

Entrevista a Antonio Ibáñez Pascual, Director General de Telecomunicaciones y Administración Digital Junta de Castilla y León

La Junta de Castilla y León ha aprobado medidas de ahorro y eficiencia energética en todos los órganos de la Administración de la Comunidad en el marco de la actual crisis energética. Esta acción se suma a la contribución solidaria de Castilla y León con el conjunto de España en materia energética, que se pone de manifiesto tanto en su aportación a la producción energética, como en el compromiso de ahorro en el ámbito de sus competencias.

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¿Se han marcado una Plan con objetivos y tiempos para mejorar la Eficiencia Energética?

La Junta de Castilla y León ha aprobado medidas de ahorro y eficiencia energética en todos los órganos de la Administración de la Comunidad en el marco de la actual crisis energética. Esta acción se suma a la contribución solidaria de Castilla y León con el conjunto de España en materia energética, que se pone de manifiesto tanto en su aportación a la producción energética, como en el compromiso de ahorro en el ámbito de sus competencias.

En este sentido, la Junta apoya las medidas de eficiencia en dos direcciones concretas:

En primer lugar, internamente con medidas enfocadas a edificios e instalaciones tecnológicas propias para aproximarse al concepto de Smart Buildings.

Medidas adoptadas como el impulso de las instalaciones de autoconsumo fotovoltaico en todos los edificios, la conexión de edificios públicos a las redes de calor existentes en sus municipios, la sustitución de equipos térmicos y de climatización por equipos renovables y de alta eficiencia energética.

También se actúa en lo que se refiere al control energético de la infraestructura informática como son los Centros de Proceso de Datos, buscando la eficiencia en los ordenadores y en los equipos instalados en los puestos de trabajo.

Estas medidas se apoyan también con planes de optimización en la ocupación de edificios, mejorando los horarios de encendido y apagado de las instalaciones de climatización, temperatura del aire, iluminación, agua caliente, equipamiento informático y resto de instalaciones con consumo de energía o la contratación centralizada de energía eléctrica en las mejores condiciones de precio y calidad de servicio

Todas estas medidas no serían posible sin la formación de los empleados públicos con cursos formativos en materia de ahorro energético y vinculados a la movilidad al centro de trabajo, así como actuaciones de información y sensibilización.

La segunda vertiente es la concienciación de la sociedad sobre el enorme potencial que ofrece la aplicación de soluciones tecnológicas para reducir la huella de carbono. Con incentivos como las ayudas para la eficiencia energética en edificios o las políticas desarrolladas por mi departamento dentro de la estrategia de Smart City para el apagado inteligente de instalaciones de alumbrado entre otras.

¿Cómo se puede lograr un despliegue eficiente de las tecnologías?

Hay estudios que nos dicen que el 30% de los servidores en los centros de datos tienen capacidad subutilizada y esto nos lleva a renovar constantemente la plataforma de TI. Hace años hablábamos de cuartos de comunicaciones y hoy construimos centros de proceso de datos con una mayor capacidad y consumo que distorsionan el aprovechamiento del recurso y el modelo de capacidad energética.

Para evitar esta carrera acudimos al control eficiente e inteligente del clima en nuestros CPD´s, la sustitución de infraestructura obsoleta por otra más eficiente y la utilización de la virtualización.

La clave está en el diseño de Edificios y salas eficientes; el uso inteligente de la energía, una normativa que promueve el uso racional y una economía consciente del cambio climático para contribuir a la implementación de una administración eficiente.

Los próximos años la «eficiencia energética» será parte del código ético de la administración; la prestación del servicio y el despliegue de soluciones tecnológicas estará impulsado por la innovación de los productos; la demanda de buenas prácticas impulsará la administración y la economía a estandarizar sus procesos.

En definitiva, de lo que se trata es de alinear la tecnología en favor de la productividad (ahorro) y conservación del medio ambiente.

¿Considera estratégica la necesidad de reducir el consumo energético entre las empresas sector industrial?

El caminar cada vez más hacia un modelo energético cada vez más sostenible, puede conllevar a corto y medio plazo la erosión del potencial competitivo de nuestras industrias al verse incrementando este coste energético de una manera muy significativa. Así, el sector industrial está en la actualidad adaptando sus procesos lo más aceleradamente posible a actuaciones más eficientes y especialmente en industrias que son electro intensivas en energía, llegando incluso a cambiar todos sus procesos productivos.

Es de destacar aquí, que en la competitividad de muchas de ellas es básica la cogeneración como tecnología de alta eficiencia energética, ya que permite obtener rendimientos de hasta el 80% respecto a la energía primaria utilizada. Sin embargo, la actual legislación está provocando una reducción del 50% en su utilización, motivado fundamentalmente por la no compensación del tope de gas frente a los ciclos combinados con un rendimiento muy inferior (55%) y actualmente una vez subsanado esta compensación, sigue pendiente la actualización de los parámetros retributivos de la cogeneración para el año 2022.

¿Qué acciones desarrolladas recientemente por su organización considera más relevantes en materia de Eficiencia energética? ¿Qué papel han tenido las TIC?

La Administración autónoma de Castilla y León cuenta con una agencia energética especializada, que es el Ente Regional de la Energía de Castilla y León – EREN. Así, con su colaboración y utilizando se experiencia y su conocimiento del sector (actualmente por ejemplo son los responsables del grupo de trabajo de la Asociación Nacional de Agencias de la Energía – ENERAGEN de contratación energética) se han desarrollado varios proyectos energéticos en datos abiertos, aunque tal vez el más destacable sería el Datahub energético o base de datos energética. Este proyecto consistió en poner a disposición de los ciudadanos y empresas especializadas toda la información de consumos de todos sus edificios a través su portal de datos abiertos. Fue una primera experiencia innovadora a nivel nacional para promover la eficiencia energética empezando por la propia Administración.

Este proyecto fue posible debido al desarrollo TIC facilitado por el equipo de datos abiertos que consiguió transformar todo un compendio de información en visualizaciones sencillas entendibles por los ciudadanos a la vez que promovía su participación.

La tendencia en un futo próximo será el desarrollo de un Datahub nacional en la que los ciudadanos puedan compararse con sus homólogos o con instalaciones similares a la suya indicadores energéticos que incentiven su eficiencia energética.

¿Cuál ha sido su papel en este ámbito? ¿En su organización hay más implicados en estos temas?

Como responsable durante más de 10 años del proyecto de datos abiertos de la Administración autónoma de Castilla y León hemos tenido un papel de asesoramiento y difusión de las bondades de la política de datos abiertos. El principal reto consistió en salvar la resistencia al cambio, donde el papel de los empleados públicos de esta administración ha sido fundamental para conseguirlo.

En la Dirección General de Telecomunicaciones y Administración Digital actualmente estamos plenamente implicados en la eficiencia energética de nuestras infraestructuras informáticas y de telecomunicaciones.

Para conformar los proyectos energéticos de la administración se ha contado con la imprescindible colaboración del EREN, como organismo de la Administración autónoma especialista en el ámbito energético.

Antonio Ibáñez
Junta de Castilla y León
Director General de Telecomunicaciones y Administración Digital