- ¿Qué papel juega la tecnología en conseguir instituciones/ciudades/industrias/centros de datos más eficientes energéticamente hablando?, ¿Cuáles considera son las tendencias de más relevancia en este ámbito?
La tecnología se ha convertido en el gran habilitador de la eficiencia energética y operativa. La combinación de IA, automatización, cloud e IoT industrial permite optimizar procesos, reducir consumo energético y anticipar incidencias en tiempo real. Además, el mercado avanza hacia infraestructuras cada vez más conectadas y basadas en datos, dónde tendencias como los smart buildings, las redes inteligentes, la electrificación industrial o los centros de datos sostenibles están ganando protagonismo.
Pero esa mayor digitalización también amplía la superficie de ataque y obliga a incorporar la ciberseguridad desde el diseño. Desde Palo Alto Networks vemos que la eficiencia energética y la ciberresiliencia deben avanzar de forma conjunta. La automatización basada en IA, la consolidación de plataformas y la convergencia IT/OT no solo ayudan a reducir complejidad y mejorar la seguridad, sino también a optimizar recursos, minimizar cargas operativas y mejorar la eficiencia de infraestructuras críticas
- ¿Estamos hoy en un momento clave para la transición energética? ¿Qué papel juegan las compañías energéticas tradicionales en esa transición energética?
Sin duda. La transición energética está acelerando la digitalización de infraestructuras críticas y eso convierte la ciberresiliencia en un elemento estratégico. Las compañías energéticas tradicionales tienen un papel fundamental porque están liderando la modernización de redes, operaciones y entornos industriales cada vez más conectados.
El reto radica en garantizar la continuidad operativa y protección frente a amenazas más sofisticadas. Hoy los ataques ya no buscan únicamente sustraer información: buscan interrumpir operaciones, afectar a las cadenas de suministro o comprometer infraestructuras críticas.
- ¿A qué retos se enfrenta el sector tecnológico? ¿Y el sector industrial?
Uno de los principales retos es gestionar el riesgo asociado a ecosistemas digitales cada vez más interconectados. Las organizaciones dependen de un número creciente de proveedores, plataformas y servicios externos, lo que incrementa la exposición a ataques a la cadena de suministro y dificulta mantener una visibilidad completa sobre el riesgo.
Además, la rápida evolución de la IA está cambiando el panorama de amenazas. Los ciberdelincuentes utilizan herramientas cada vez más automatizadas para desarrollar ataques más rápidos, precisos y escalables. En este contexto, sectores como energía e industria deben equilibrar innovación, continuidad operativa y protección de infraestructuras críticas frente a unas amenazas cada vez más sofisticadas.
- ¿Cómo se puede lograr un despliegue eficiente de las tecnologías?
La clave está en abordar la transformación digital de forma estratégica, integrando eficiencia, sostenibilidad y resiliencia desde el diseño. Un despliegue eficiente no depende sólo de incorporar nuevas herramientas, sino de simplificar entornos tecnológicos, evitar la fragmentación y garantizar que las infraestructuras puedan escalar de forma segura y operativa.
En este contexto, tecnologías como la IA, el cloud, la automatización o el IoT industrial permiten optimizar recursos, mejorar la toma de decisiones y aumentar la eficiencia operativa. Pero para aprovechar todo su potencial es fundamental contar con visibilidad sobre el ecosistema digital, integrar operaciones y seguridad y avanzar hacia plataformas unificadas que reduzcan complejidad, automaticen procesos y faciliten una gestión más eficiente de las infraestructuras y los datos.
- ¿Cuáles son las acciones más relevantes en materia de Eficiencia Energética que deben desarrollar las empresas del sector? ¿Qué papel tienen las TIC y la innovación? ¿Cuáles considera son las tendencias de más relevancia en este ámbito?
Las organizaciones deben impulsar acciones de eficiencia energética basadas en automatización, análisis inteligente de datos y modernización segura de infraestructuras. En ciberseguridad, esto implica reducir la complejidad tecnológica mediante la consolidación de plataformas, mejorar la visibilidad sobre entornos IT y OT, segmentar sistemas críticos y monitorizar continuamente activos y terceros para optimizar recursos y minimizar riesgos operativos.
Las TIC y la innovación son claves para una transición energética más eficiente y segura. Tecnologías como la IA, el IoT industrial o la analítica avanzada permiten optimizar operaciones y detectar anomalías en tiempo real, aunque también amplían la superficie de ataque. Según el Global Risks Report 2025 del World Economic Forum, los ciberataques a infraestructuras críticas y cadenas de suministro figuran entre los principales riesgos globales, lo que refuerza la necesidad de integrar eficiencia energética y ciberresiliencia.






