Entrevista
06 junio 2017

Entrevista a Pablo Martín, Director de Industria de everis

La posibilidad que ofrecen las tecnologías actuales de gestionar grandes cantidades de datos en tiempo real, de integrar a los distintos eslabones de la cadena de valor o de gestionar eventos por parte de diversos elementos productivos sin la intervención del hombre, se traducen en resultados cuantificables en las cuentas de las organizaciones.

1.Considera estratégica la necesidad de reducir el consumo energético entre las empresas del sector. ¿Deberían plantearse un Plan con objetivos y tiempos para mejorar la Eficiencia Energética? ¿Cuál es la contribución de las TIC a este Plan?

La eficiencia energética y la sostenibilidad deben ser objetivos estratégicos de las compañías industriales, en general, y de la industria de automoción en particular por dos motivos fundamentales:

  • La creciente competitividad derivada de la globalización hace necesario que las compañías sean cada vez más eficientes en todos los puntos de su cadena de valor, siendo la energía un apartado importante en la estructura de costes. En particular, en España, el precio de la energía se ha visto incrementado en los últimos años, mientras que las compañías han focalizado sus esfuerzos de contención en los costes laborales, asumiendo que el gasto energético venía impuesto por un sector regulado.
  • La presión de la sociedad, cada vez más concienciada con el medio ambiente, obliga a las compañías a transmitir una imagen responsable con el medioambiente. Los ciudadanos, es decir, los consumidores finales de nuestros productos, reclaman productos, servicios y compañías que mejoren el mundo en que vivimos.

Por tanto, las compañías deberían incluir entre sus objetivos prioritarios la eficiencia energética y la preocupación por transmitir a la sociedad sus esfuerzos por contribuir a la conservación de nuestro planeta.

El papel que juega la tecnología en este objetivo es fundamental ya que permite disponer de la información necesaria para tomar las decisiones correctas, pasando de una gestión reactiva a otra más proactiva y preventiva.

Las nuevas tecnologías de la información permiten la captura, el tratamiento y el análisis de grandes cantidades de información en tiempo real, pudiendo gestionar de forma mucho más eficiente los consumos energéticos dentro de los procesos productivos y logísticos de la fábrica.

Además, la capacidad de comunicación entre los diferentes componentes de una infraestructura productiva permite crear ecosistemas inteligentes que no requieren de la intervención humana para tomar las mejores decisiones según los eventos que se vayan produciendo en cada momento.

2.¿Cuáles son las acciones más relevantes en materia de Eficiencia Energética que deben desarrollar las empresas del sector? ¿Qué papel tienen las TIC y la innovación? ¿Cuáles considera son las tendencias de más relevancia en este ámbito?

El tipo de acciones que pueden llevar a cabo los fabricantes y la industria de componentes de automoción pueden agruparse en 2 categorías:

  • Producir de forma más eficiente, es decir, reducir el consumo de energía durante el proceso productivo mediante la simplificación y la eliminación de tareas superfluas.
  • Fabricar productos más responsables medioambientalmente, que contribuyan a la reducción del consumo y las emisiones a la atmósfera de los vehículos.

En ambos casos, la tecnología juega un papel fundamental, siendo un actor necesario para la consecución de los objetivos. Cuando hablamos de producir de forma más eficiente, entran en juego la utilización de elementos de bajo consumo, los sistemas de gestión basados en “big data” o la fabricación aditiva.

Pero quizá sea más importante para el sector de automoción el papel que puede jugar en la reducción del consumo energético y la contaminación relacionado con los nuevos productos y servicios de movilidad.

Desde hace muchos años, todos los fabricantes están avanzando en la producción de nuevos motores más ecológicos, que se gestionan de manera más eficiente e incorporan nuevas fuentes de energía menos contaminantes. Del mismo modo, la utilización de nuevos materiales y las mejoras en el diseño de ciertos componentes del chasis y la carrocería puede reducir el peso y mejorar la aerodinámica, lo que también redunda en una mayor eficiencia del vehículo.

Adicionalmente, el sector de automoción se ha encontrado con que los consumidores están exigiendo nuevos servicios que les permitan disponer de soluciones de movilidad sin la obligación de utilizar un vehículo de su propiedad para todo tipo de desplazamientos, ya sean urbanos o interurbanos. De este modo, todos o al menos gran parte de los fabricantes están invirtiendo en soluciones de car sharing y/o están colaborando con ayuntamientos en plataformas de transporte multimodal. Parece evidente que estos nuevos servicios no van a sustituir por completo a los modelos de propiedad tradicionales, pero si que van a ir convirtiéndose en alternativas muy válidas para cierto tipo de consumidores y necesidades concretas.

La industria de componentes se ve directamente afectada por este nuevo escenario, ya que los OEMs están trasladando esta exigencia a lo largo de la cadena de suministro.

3.¿Qué personas cree que deben estar implicadas en estos temas (CIO, COO, CEO,…)?

Sin duda para que la tecnología, la innovación y la conciencia medioambiental se impregnen dentro de la cultura de las compañías, su importancia debe ponerse de manifiesto desde el más alto nivel de responsabilidad de las compañías. Por tanto, deberán contar con la esponsorización del CEO en primera persona.

A partir de ahí, la puesta en marcha de acciones y programas de mejora concretos son responsabilidad del negocio y por tanto debe liderarlos el área funcional implicada, Producción, Operaciones, Logística…

El papel del CIO o CIIO (Chief Information & Innovation Officer), debe ser el de facilitador, proporcionando al negocio las herramientas y las soluciones que mejor se ajusten a los objetivos definidos. Es cierto que en el entorno actual, en el que las tecnologías están cada vez más implicadas en todos los procesos de la compañía y donde la información es un activo cada vez más relevante, el papel del CIO no ha de ser simplemente reactivo, sino que se le debe exigir una función de advisor o incluso de “agitador”, provocando que el negocio salga de su zona de confort y se plantee poner en marcha nuevos modelos de negocio o nuevos procesos de trabajo.

En cualquier caso, la introducción de nuevas tecnologías siempre debe responder a un objetivo de negocio y por tanto proporcionar beneficios tangibles y cuantificables (reducción de costes o aumento de ingresos). Lo que se ha dado en llamar transformación digital ha llevado en ocasiones a tomar decisiones de cara a la galería y que no han originado el impacto esperado en la cuenta de resultados. En los entornos industriales, las nuevas tecnologías pueden aportar capacidades adicionales a la empresa, según nuestro entender, todo proceso de “digitalización” en la cadena logística debería estar encaminado a uno de estos objetivos:

  • Prevención/anticipación: Anticipar o simular eventos futuros, basándose en información histórica y modelos analíticos avanzados.
  • Integración: Proporcionar información cuando se necesita a los distintos actores de la cadena, ya sean internos o externos.
  • Precisión: Automatizar ciertas tareas o tomas de decisiones, minimizando la desviación del plan provocada por el error humano.
  • Simplificación: La visibilidad del proceso por parte de todos los eslabones, evita retrabajo o tareas que no aportan valor al proceso.
  • Agilidad: La capacidad de capturar y poner a disposición de los distintos responsables gran cantidad de información en poco tiempo, agiliza la toma de decisión y minimiza los tiempos muertos.
  • Autonomía: Decisiones tomadas tradicionalmente por personas pueden ahora ser tomadas por distintos elementos de la infraestructura (máquinas, robots,…), ya que se basan en datos precisos.

4.¿Quién considera está impulsando más la adopción de estas tecnologías: Gobierno, proveedores de tecnología, empresas usuarias…? ¿Qué más se podría hacer? ¿Cuáles son las principales barreras?

Sin duda los protagonistas de esta película son las empresas usuarias, ya que son los que tienen que integrar dentro de su cultura corporativa la eficiencia energética y la sostenibilidad para que realmente genere ahorros sostenibles en sus procesos productivos y transmita una imagen REAL de compromiso con el medio ambiente hacia la sociedad.

El resto de actores, ya sean los proveedores de tecnología, como las administraciones son factores con un papel más o menos relevante, cuyo cometido es el de facilitar, ordenar y acelerar la consecución de los objetivos de los fabricantes.

En este sentido el papel de los gobiernos no ha sido todo lo eficiente que sería deseable, ya que no han puesto encima de la mesa todas las armas de las que disponen para generar el marco propicio que acelere la adopción de acciones adecuadas y que puede resumirse en dos líneas principales de actuación:

  • Definición de un marco regulatorio con visión a largo plazo y con objetivos ambiciosos, pero alcanzables.

La falta de un marco claro y estable en lo referente a cuestiones como energías renovables, emisiones de sustancias contaminantes o contaminación acústica han llevado a situaciones de parálisis de la industria, que ha frenado la puesta en marcha de acciones ante la incertidumbre sobre la vigencia del marco legal.

  • Políticas de incentivo al consumo.

Como decíamos al principio, una de las principales palancas que conducen a las empresas hacia la sostenibilidad es la presión creciente de la sociedad. Esto es especialmente evidente en un sector como el automovilístico que se identifica como de los más contaminantes en las sociedades modernas.

La penetración de los nuevos productos no contaminantes, con el coche eléctrico como principal exponente es radicalmente superior en las geografías donde los gobiernos han incentivado su compra, como ha sucedido en los países nórdicos, algunos de los cuales, curiosamente cuentan con grandes reservas de petróleo, pero que también cuentan con gobiernos con visión de futuro.

Por tanto, según nuestro punto de vista, las principales barreras que existen para que la priorización de la eficiencia energética sea un hecho son de carácter regulatorio y se debe exigir a los gobiernos que pongan todo su empeño en conseguir acuerdos globales y responsables para definir el terreno de juego propicio.

5.¿Considera que se puede mejorar la posición competitiva de las organizaciones con la implantación de Tecnologías de la Información y Comunicaciones? ¿y en lo referente a competitividad energética?

Que la tecnología es una de las principales palancas para conseguir mejorar la competitividad de la industria en general y del sector automoción en particular, no es opinable.

La posibilidad que ofrecen las tecnologías actuales de gestionar grandes cantidades de datos en tiempo real, de integrar a los distintos eslabones de la cadena de valor o de gestionar eventos por parte de diversos elementos productivos sin la intervención del hombre, se traducen en resultados cuantificables en las cuentas de las organizaciones.

Como comentábamos con anterioridad, el papel del CIO a este respecto como prescriptor tecnológico es fundamental, principalmente en una industria donde tradicionalmente las TIC se han entendido por el negocio como un mal necesario y no como un activo productivo más.

Como conclusión, la integración de la tecnología dentro de la cadena de valor de las compañías con objetivos claros de aumentos de eficiencia y mejora de resultados tiene que estar en la agenda del CEO marcado en rojo y en esa ecuación, la eficiencia energética debe estar priorizada.

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Pablo Martín
Director de Industria de everis