Articulo
17
Jun
2013

Los cuatro conceptos básicos de la Innovación

La innovación como ‘pasión’ y estrategia. “Las empresas han de asumir la innovación con ‘pasión’ y como ‘actitud’ y estrategia: hay que transmitir a empleados y clientes que el cambio en las organizaciones es una necesidad absoluta”, aseguró García Cantero. “La innovación es un continuo. Nadie puede vivir siempre de una sola buena idea, sino de una sucesión de muchas, ya que en nuestro entorno los ciclos de innovación son cada vez más cortos”. Este ‘eje temporal de la innovación’ también tiene su lado negativo, ya que ‘ser el primero no garantiza el éxito’.

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Durante la última reunión de los Grupos de Trabajo de la Plataforma enerTIC, el analista independiente Jaime García Cantero describió la innovación como un proceso estratégico y continuo de cambio en las organizaciones para conseguir la fidelización del cliente. El también profesor, asesor,conferenciante y blogger García Cantero centró su intervención en los cuatro conceptos básicos de la innovación como valor de negocio y su aplicación al sector TIC.

Dentro de su programa de actividades de promoción y difusión de la innovación y las buenas prácticas en la aplicación de las TIC en la eficiencia y sostenibilidad energéticas,  la Plataforma enerTIC celebró la semana pasada una reunión de sus Grupos de Trabajo en la que intervino Jaime García Cantero, analista independiente y profesor de Innovación de la EOI.
En su presentación García Cantero se centró en la innovación como estrategia de cambio continuo para añadir a la tecnología la capa de valor que permite diferenciar nuestro negocio y generar la fidelización del cliente. En su opinión, los cuatro conceptos básicos de la innovación son:

Innovar no es inventar. Para Jaime García Cantero, innovar no es sinónimo de inventar.  “Los técnicos tienen una visión de la innovación muy restrictiva y cercana al I+D. Pero innovación no es tanto lo que se hace en un laboratorio o los grandes desarrollos técnicos como la aplicación de una forma nueva de algo que en el 99% de los casos ya está inventado. De hecho, el negocio vive más de la innovación que de la invención. La tecnología en sí no da valor al negocio, sino el uso que se hace de ella”.

La innovación es diferenciación.Más que con invención, la innovación tiene que ver con la diferenciación, que es lo que el cliente, incluso el empleado, busca y percibe en una empresa y lo que en definitiva le fideliza. “Hay demasiada gente parecida haciendo cosas parecidas a un precio parecido en un momento de menor demanda. Y las empresas se encuentran en la actualidad no ya con el reto de convencer al cliente de que nuestros productos son mejores sino incluso de conseguir que las escuchen en un mundo ‘infoxicado’. Aquí la innovación ayudará a ofrecer una imagen diferenciada del resto de competidores y conseguir así la atención del cliente y a la larga su fidelización. Además, la innovación que más perdura en el tiempo y que es más difícil de imitar es la que percibe el cliente, la ‘innovación experiencial’”, explicó Jaime García Cantero.

La innovación como ‘pasión’ y estrategia. “Las empresas han de asumir la innovación con ‘pasión’ y como ‘actitud’ y estrategia: hay que transmitir a empleados y clientes que el cambio en las organizaciones es una necesidad absoluta”, aseguró García Cantero. “La innovación es un continuo. Nadie puede vivir siempre de una sola buena idea, sino de una sucesión de muchas, ya que en nuestro entorno los ciclos de innovación son cada vez más cortos”. Este ‘eje temporal de la innovación’ también tiene su lado negativo, ya que ‘ser el primero no garantiza el éxito’.

El ‘eje temporal de la innovación’. “Ideas que son hoy innovadoras pueden dejar de serlo mañana, dentro de un año o dentro de una década, aunque cada vez más nos movemos en el corto plazo”, afirmó Jaime García Cantero, para describir lo que denomina ‘el eje temporal de la innovación’,  “Lo que hoy es revolucionario mañana puede ser conservador. Hay que trabajar tremendamente rápido y ser tremendamente eficientes”. Sin embargo, la innovación tiene su justo momento; ser el primero no garantiza el éxito; se podría decir que la innovación tiene su propia dimensión de oportunidad. “Ni Google fue el primer buscador ni Facebook la primera red social. A veces es demasiado pronto para lanzar una idea innovadora para la que no está preparado el mercado. Es mejor a veces no invertir en ser el primero sino en saber qué están haciendo los primeros y aplicarlo en la empresa”.

Cambio de ‘aptitud’ y de ‘actitud’: De la ‘ética protestante’ a la ‘ética hacker’
Partiendo de estos cuatro conceptos básicos, y con especial atención al campo de la eficiencia energética y la sostenibilidad, Jaime García Cantero se refirió en concreto a la innovación en TIC, que hoy más que nunca se centra en las personas -tras una primera y segunda fase focalizadas en el centro de datos y en la oficina, respectivamente- fomentando el cambio en la ‘aptitud’ y la ‘actitud’ del usuario. “Estamos en un momento tecnológico radicalmente diferente de lo conocido hasta ahora. La tecnología no solo ha producido un cambio en lo que somos capaces de hacer sino en lo que queremos hacer transformándonos así de una manera radical”.

Para finalizar su intervención, el analista García Cantero profundizó en las consecuencias de esos cambios que las TIC está produciendo en la actitud y la aptitud del usuario. “En esta nueva era tecnológica -explicó García Cantero poniendo como modelo el ‘cyborg mediático’- nuestras aptitudes vienen determinadas por el acceso a un enorme volumen de información disponible en todos partes creando ámbitos de actuación híbridos offline-online e impulsando además la transparencia en todos los órdenes. Esta dimensión de la innovación se ve enriquecida por el cambio de actitudes que está impulsando la tecnología al permitirnos hacer cosas nuevas  y que se mueve dentro de la ‘ética hacker’ estudiada por el filósofo finlandés Pekka Himanen. Esta ‘ética hacker’ -en contraposición a la ‘ética protestante’ que habría dominado el siglo XX- marcará el siglo XXI como una era virtual impulsada por la tecnología cuyos valores dominantes serán los de ‘comunidad’ como espacio de colaboración, co-creación y bien común; la ‘pasión’ por la vida personal y profesional, que tienden a converger; la ‘horizontalidad’ o debilitamiento de las jerarquías,  y el ‘cuestionamiento de las normas’”.

Jaime García Cantero
Innovación de la EOI