Noticias - Actualidad
30
Jul
2019

CIC CONSULTING INFORMÁTICO: Visión y Tendencias Smart Buildings

Desde CIC queremos poner foco en lo que consideramos son los factores de éxito clave en el momento de abordar la incorporación de tecnología en un proyecto SMARTBUILDING, con el objetivo de conseguir los máximos ahorros energéticos y mejora de la eficiencia operativa del edificio.

Valora esta entrada

|

INTRODUCCIÓN DEL SECTOR SMART BUILDING

El cambio climático, la creciente y cada vez más afianzada concienciación social por el respeto medioambiental, la búsqueda de la equidad social y el bienestar humano, junto con las constantes innovaciones tecnológicas, son principalmente los pilares que traccionan el desarrollo e implantación de una nueva forma de construir edificios tanto en el sector residencial como terciario.
Esta nueva forma de construir tiene claros objetivos:

  • Reducir el consumo energético de estas construcciones.
  • Reducir el impacto medioambiental y preservar los recursos naturales.
  • Implantación de “economía circular o economía verde” en la construcción de edificios.

Se pueden adoptar varias acepciones para definir este tipo de edificios o construcciones, pero una que a mi modo de ver se ajustaría de forma más adecuada sería el Concepto de SMART BUILDING.
Un concepto de construcción que aúna técnicas pasivas de construcción y tecnología (técnicas activas) que permiten hacer más eficiente el proceso operativo y funcional del propio edificio, así como minimizar el consumo energético del mismo.

VISIÓN y TENDENCIAS DEL SMART BUILDING

Desde CIC Consulting Informático, aportamos valor en el sector SMARTBUILDING, concretamente en el área de la aplicación de las técnicas activas (tecnología). Ofreciendo soluciones tecnológicas de inteligencia operacional, que permiten una toma de decisiones estratégicas para minimizar el consumo energético y por tanto, el impacto medioambiental del mismo.

Si nos centramos en la parte tecnológica, sin duda, se trata de un nicho en auge y creemos que lo seguirá siendo en los próximos años. Pero cabe destacar que la automatización de edificios, la inmótica o la domótica si hablamos en el sector residencial, se aplica desde hace ya muchos años. Lo que ocurre es que este tipo de ciencias o técnicas han estado poniendo foco en el control y supervisión de instalaciones y menos en la analítica, la correlación, o el tratamiento y procesamiento de los datos captados, es decir, en “la información”.

Y hoy, nos encontramos en la era de la Información. Nunca antes había tenido tanta relevancia el manejo de datos e información para poder establecer decisiones estratégicas.

Imaginemos una plataforma software capaz de reducir nuestros tiempos de trabajo, que automatiza procesos internos, que marca objetivos de ahorro energético dependiendo de los activos consumidores de energía y el proceso operativo- funcional del edificio, capaz de identificar posibles medidas de ahorro energético con técnicas de machine learning, deep learning, patrones de consumo, consumos anómalos, con capacidad de anticiparse a eventos o incluso predecir modelos de consumo.

Capacidad para generar entornos simulados tipo digital twin, para predecir consumos en base a diferentes variables del entorno. Capacidad para gestionar la FIELDFORCE, todos los flujos de trabajo en campo y el estado de los mismos.

Y todo ello de la forma más automatizada posible, en un entorno amigable y eficiente. Esta es nuestra visión, desde nuestro modelo de negocio, de las tendencias y soluciones tecnológicas que se asentarán a corto plazo en el sector SMARTBUILDING y concretamente en la implantación de tecnología.

FACTORES DE ÉXITO

Desde CIC queremos poner foco en lo que consideramos son los factores de éxito clave en el momento de abordar la incorporación de tecnología en un proyecto SMARTBUILDING, con el objetivo de conseguir los máximos ahorros energéticos y mejora de la eficiencia operativa del edificio.

El primero de ellos, es la necesidad de implantar un SGE (Sistema de Gestión Energética), capaz de establecer un proceso continuo de la mejora de la eficiencia energética, considerando aspectos tan importantes como la temporalidad o la estacionalidad dentro de los procesos operativos de trabajo de un edificio.

Esto permitirá actuar en tiempo real e incluso con anticipación a casos de uso con consumos específicos o patrones de consumo globales. Por tanto, es clave que los gestores, propietarios o gerentes de este tipo de construcciones aboguen por la implantación de esta metodología de trabajo.

El segundo factor de éxito sería implantar soluciones tecnológicas robustas y fiables que permitan hacer una ingesta masiva de datos, tratarlos, procesarlos, determinar la calidad de los mismos y con un conjunto de herramientas analíticas (graficaciones, sinópticos, dashboard, alarmas, notificaciones, geoposicionamiento de señales, informes, Business Intelligence, etc), que permitan una toma de decisiones optimizada para implantar las medidas de ahorro energético pertinentes.

Es en la implantación de este tipo de Soluciones Tecnológicas donde desde CIC aportamos valor a nuestros clientes como socios tecnológicos convirtiendo Knowhow de negocio en soluciones reales, útiles y eficientes que aportan un verdadero valor a las compañías.

Y por último, el tercer factor de éxito va en línea con la materialización de la implantación de este tipo de soluciones y la forma que consideramos más eficiente y operativa de dinamizar este sector. Para nosotros se trata de un WIN-WIN.

Atrás queda, en el pasado, los proyectos con grandes tiempos de implantación, con grandes alcances o donde se pretendía abordar la totalidad del negocio. Por lo menos, creemos que la tendencia no es esa sino todo lo contrario.

Nuestra propuesta, va en sintonía con el “divide y vencerás”, creemos más oportuno y eficiente comenzar con la implantación de este tipo de proyectos a través de las “pruebas de concepto”, es decir, tomemos una parte de nuestro negocio donde poder implantar la solución, midamos los resultados y si son los esperados, escalemos al resto de negocio de la compañía.

Esta es la tendencia y consideramos un WIN-WIN, porque para el cliente, permite abordar este tipo de proyectos con inversiones más pequeñas inicialmente, reduce por tanto el riesgo, tiene capacidad de confirmar si los resultados son los óptimos o no y por tanto, la decisión a tiempo de escalar o no. Y para las empresas tecnológicas como CIC, nos permite poder demostrar el valor de nuestros activos, generar confianza y construir una relación robusta como partners tecnológicos con nuestros clientes.