¿Qué reto aborda el proyecto y qué aporta la tecnología? ¿Qué lo diferencia de las soluciones anteriores?
El reto de Lleida es culminar la modernización de su alumbrado público y convertirlo en una infraestructura inteligente al servicio de la ciudad. Tras una primera transformación iniciada en 2014, centrada principalmente en el ahorro energético, abordamos ahora la sustitución de 14.545 luminarias para alcanzar un alumbrado íntegramente LED. La diferencia fundamental es que incorporamos conectividad, telegestión punto a punto integral y nuevas capacidades digitales. El alumbrado deja de ser únicamente un servicio de iluminación para convertirse en una plataforma que facilita una gestión urbana más eficiente y sostenible.
¿Cómo convierte su proyecto los datos en decisiones que mejoran la gestión energética?
La telegestión permitirá conocer el estado de las instalaciones, detectar incidencias y ajustar los niveles de iluminación según horarios y necesidades reales, pero no solamente desde la cabecera de los cuadros de control, sino desde cada punto de luz. Pero aparte de la mera telegestión, se están implementando otras tecnologías, como regulación adaptativa: mediante sensores de presencia, podremos incrementar temporalmente la iluminación cuando exista actividad y reducirla cuando no sea necesaria. Además, los sensores ambientales previstos proporcionarán información sobre temperatura, calidad del aire y ruido. Así, los datos contribuirán tanto a optimizar el consumo energético como a mejorar otros servicios municipales.
¿Qué resultados ha alcanzado su proyecto y con qué indicadores los evalúan?
Lleida dispone de una red de aproximadamente 26.000 puntos de luz. La modernización iniciada en 2014 ya permitió importantes mejoras de eficiencia. La nueva actuación contempla renovar 14.545 luminarias y alcanzar el 100 % de tecnología LED. El proyecto establece un objetivo de ahorro energético del 63,99 % en el ámbito intervenido, pendiente de verificar tras su ejecución. Evaluaremos también la reducción de emisiones, los costes de mantenimiento, la reducción de la contaminación lumínica, la disponibilidad del servicio y la capacidad de regulación y adaptación del alumbrado.
¿Cómo puede ayudar la digitalización a avanzar en descarbonización?
La digitalización permite consumir menos energía sin renunciar a la calidad del servicio. La combinación de LED, regulación inteligente y monitorización facilita adaptar la iluminación a las necesidades reales. En Lleida incorporamos también criterios de protección del medio nocturno, mediante luminarias de luz cálida de 2200 K y soluciones para reducir la contaminación lumínica. Nuestra prioridad es avanzar hacia un alumbrado eficiente, conectado y ambientalmente responsable, que contribuya a los objetivos de descarbonización y mejore la calidad de vida.
¿Qué aprendizajes pueden servir a otras organizaciones? ¿Qué papel tiene la colaboración?
El principal aprendizaje es que renovar el alumbrado representa una oportunidad para transformar la gestión municipal. Conviene plantear conjuntamente eficiencia energética, mantenimiento, conectividad y futuros servicios digitales. También es esencial disponer de una planificación técnica rigurosa y coordinar administraciones, equipos municipales y empresas tecnológicas. La financiación del IDAE ha sido decisiva para impulsar esta actuación. Iniciativas como enerTIC permiten compartir experiencias, dar visibilidad a proyectos innovadores y facilitar que otros municipios adapten estas soluciones a sus necesidades.







