La transición energética está provocando una transformación profunda del modelo de negocio tradicional de las utilities. Este cambio viene impulsado por la aceleración en la integración de recursos energéticos distribuidos (DER), la incorporación masiva de energías renovables a gran escala y el retiro de una generación tradicional. En paralelo, las utilities están adoptando la digitalización como un componente estructural de su evolución operativa y estratégica.
Muchas de las empresas han avanzado muy rápido en esta transición digital, pero la captura del valor potencial asociado a la digitalización es todavía parcial. Para desbloquear plenamente dicho valor, es necesario realizar cambios sustanciales en la forma de concebir y gestionar la transformación digital.
Estado actual de la transformación digital
Las inversiones tecnológicas son esenciales para modernizar la infraestructura eléctrica y cumplir con las demandas de la transición energética. Estas inversiones pueden financiarse en parte mediante el ahorro derivado de optimizar procesos y personas a través de soluciones digitales.
Durante décadas, las utilities han buscado integrar IT y OT para mejorar la fiabilidad, la eficiencia y la experiencia del cliente. Tecnologías como los Advanced Distribution Management Systems (ADMS) y los Advanced Metering Infrastructure (AMI) son ejemplos destacados de esta modernización. Sin embargo, el avance de tecnologías inteligentes como sensores, automatización de la distribución, análisis en tiempo real viene acompañado de mayores exigencias regulatorias y expectativas crecientes de los usuarios, lo que refuerza la necesidad de continuar digitalizando el sistema eléctrico.
En los últimos años ha emergido un cambio significativo en los enfoques de implementación, las utilities más avanzadas han adoptado metodologías ágiles en el ciclo de vida del software, sustituyendo enfoques en cascada por modelos basados en productos. Esto implica ciclos iterativos con etapas de ideación, diseño centrado en el usuario, desarrollo, lanzamiento y escalado. Esta metodología busca generar resultados tangibles más rápidamente y ajustar las soluciones mediante pruebas, aprendizaje y retroalimentación continua. Muchos casos de uso se han centrado en mejorar la experiencia del cliente mediante aplicaciones móviles y portales web, información energética, notificaciones de interrupciones y trámites de interconexión. Más recientemente, el foco se ha ampliado a la experiencia del empleado, con plataformas internas más automatizadas y orientadas al autoservicio.
Implicaciones organizativas y retos
Para avanzar en esta línea, muchas utilities han modificado sus estructuras internas creando “fábricas digitales” o unidades especializadas que diseñan y gestionan productos digitales de manera centralizada. Con el tiempo, estas capacidades tienden a integrarse en las unidades de negocio, replicando modelos de sectores como tecnología o salud.
Cómo avanzar hacia la siguiente fase
Para avanzar con éxito, se propone adoptar un modelo formal de gestión de cartera de productos digitales que incluya:
- Estrategia unificada y coordinada.
- Objetivos claros y medibles de valor y eficiencia.
- Procesos rigurosos para priorizar y financiar iniciativas.
- Aplicación de pensamiento de opciones reales para aprender antes de escalar.
- Gobernanza ligera y decisiones ágiles basadas en información cercana al producto.
- Gestión del cambio como pilar transversal.
- Modelos de talento flexibles y reutilizables.
- Inclusión temprana del usuario en el ciclo de vida del producto.
- Expansión del alcance digital hacia operaciones de campo.
Este enfoque permite maximizar el valor generado y consolidar un marco operativo alineado con la visión de la utility digital del futuro.
INETUM: La consolidación de la utility digital exige mucho más que desplegar ADMS, AMI o nuevos portales. Requiere visión estratégica, gobernanza ligera y efectiva, y capacidades end‑to‑end para orquestar carteras de productos digitales que unan IT y OT con seguridad, cumplimiento y escalabilidad. En un contexto de aceleración de DER y renovables, de mayor exigencia regulatoria y de talento crítico, el valor emerge cuando se combinan métodos ágiles, mentalidad de producto, gestión del cambio y datos operativos para iterar desde proofs of concept hasta MVPs y lanzamientos escalados, priorizando casos de uso con impacto tangible en fiabilidad, eficiencia de OPEX y experiencia (del cliente y del empleado). Inetum se posiciona como socio estratégico integral para utilities que buscan materializar esta agenda.










