1. ¿Cuáles son hoy los principales retos de las compañías energéticas y utilities?
El sector energético enfrenta cuatro desafíos críticos interconectados que comienzan con una infraestructura de red insuficiente para absorber la nueva generación y eliminar los cuellos de botella existentes, una situación que genera una dependencia estratégica del almacenamiento mediante baterías y bombeo para evitar vertidos de energía limpia, todo ello en un contexto donde la rentabilidad se ve amenazada por la canibalización de precios en horas pico y un desfase estructural entre una oferta récord y una demanda estancada que obliga a malvender la producción, haciendo que sea más urgente que nunca un marco regulatorio estable y atractivo que garantice la seguridad jurídica para movilizar las inversiones mil millonarias necesarias en digitalización.
2. ¿Cómo está afectando el contexto geopolítico actual a las prioridades en materia de eficiencia, costes y resiliencia?
El contexto geopolítico actual ha transformado la energía en un activo de seguridad nacional, obligando al sector a priorizar la autonomía estratégica mediante la relocalización de suministros críticos y el uso de inteligencia artificial para maximizar la eficiencia operativa ante el aumento de costes. En este escenario, la resiliencia se ha desplazado hacia la defensa frente a amenazas híbridas, situando a la ciberseguridad en el centro de la estrategia corporativa; las compañías ya no solo protegen datos, sino la continuidad física del suministro (OT) bajo arquitecturas de «Zero Trust» para prevenir sabotajes que podrían permitir colapsar el sistema en cascada.
3. ¿En qué medida la ciberseguridad se ha convertido en un factor crítico para la eficiencia y la continuidad operativa?
La ciberseguridad se ha consolidado como el pilar de la eficiencia y la continuidad operativa en 2026, ya que la digitalización masiva de las redes ha multiplicado los puntos de exposición donde cualquier brecha en los sistemas de control industrial (OT) puede derivar en paradas físicas con consecuencias sistémicas. En este entorno, desde Palo Alto Networks desarrollamos soluciones específicas que consideramos cruciales para el sector al ofrecer una defensa autónoma impulsada por IA que permite la visibilidad total. También se hace imprescindible la segmentación Zero Trust tanto en IT como en OT, bloqueando amenazas evasivas y movimientos laterales en tiempo real; esto no solo protege la integridad de los activos, sino que optimiza la operatividad al reducir drásticamente los tiempos de respuesta y garantizar el cumplimiento de normativas exigentes como NIS2, evitando así los elevados costes de inactividad o sabotajes que comprometerían la viabilidad del negocio.
4. ¿Está la convergencia IT/OT siendo ya una realidad en las empresas energéticas y de las utilities o sigue siendo un reto pendiente?
La convergencia IT/OT es hoy una realidad operativa impulsada por la necesidad de datos en tiempo real y eficiencia, aunque persiste como un reto técnico debido a la longevidad de los activos industriales y la fricción cultural entre ambos mundos. Desde la visión de Palo Alto Networks, esta integración solo es viable mediante una plataforma de seguridad unificada que elimine los silos, aplicando un modelo de Zero Trust que proteja tanto los sistemas corporativos como los activos de control industrial (OT) de forma transversal. Estas capacidades permiten ganar visibilidad total sobre protocolos industriales y segmentar redes de forma inteligente, transformando la convergencia en un entorno seguro donde la conectividad no comprometa la disponibilidad crítica del suministro energético.
5. ¿Cómo está impactando la inteligencia artificial en la operación, el mantenimiento y la gestión energética de las compañías del sector?
La inteligencia artificial sin duda el “tema” más de moda en estos últimos años, está transformando las compañías energéticas y utilities al permitir que las plantas y redes «aprendan» de sus propios datos con diferentes objetivos como predecir averías y ajustar el consumo de forma automática. Bajo la visión de Palo Alto Networks, este avance exige proteger no solo la red, sino los propios modelos de datos e IA de la empresas, por ello, nos centramos en asegurar todo el ciclo de vida de la IA, utilizando agentes especializados que vigilan cada interacción y herramientas de seguridad específicas que blindan los modelos desarrollados por estas compañías contra ataques que intentan manipular sus respuestas o robar datos sensibles. De este modo podemos garantizar que la IA sea un motor de eficiencia seguro, evitando que los futuros modelos diseñados para eficientar el suministro eléctrico sean vulnerables a sabotajes o a fugas de información.






