A1 Digital y Exoscale, en colaboración con Diggers, impulsan una solución de refrigeración líquida directa para centros de datos orientados a cloud e IA. El proyecto sustituye la climatización tradicional por un sistema 100% water cooled, mejora la eficiencia energética, permite reutilizar el calor residual y facilita una operación más sostenible y escalable en infraestructuras nuevas y existentes.
GPU Liquid Cooling
Indicadores y procesos de mejora
El proyecto se apoya en un modelo de mejora continua basado en medición operativa y eficiencia térmica. Los indicadores principales son: consumo energético vinculado a refrigeración, capacidad de reutilización del calor residual, reducción relativa de huella de carbono, estabilidad operativa y optimización del espacio técnico. Para su seguimiento se integran datos de uso, infraestructura y variables ambientales en una instancia dedicada de Cloud Assess con evaluación multicriterio e integración por API.
El proceso de mejora se articula sobre cinco palancas: eliminación del aire acondicionado, diseño sin cobre y con aluminio, circuito en presión negativa para reducir el riesgo de fugas, despliegue sin suelo técnico elevado y operación con alta temperatura de salida para facilitar el aprovechamiento térmico. Este enfoque permite evolucionar desde un modelo intensivo en climatización a otro más eficiente, medible y replicable.
Cuantificación/Estimación reducción consumo
50% reducción en energía necesaria para refrigeración.
98% reducción del calor residual.
La solución reduce la necesidad de climatización convencional al integrar la refrigeración directamente en el servidor, disminuyendo ventilación, aire acondicionado y requisitos ambientales de sala. También admite despliegue en centros existentes, lo que acelera la mejora sin necesidad de rediseños completos de infraestructura
Cuantificación/Estimación reducción emisiones CO2
– Reducción potencial de huella de carbono de hasta el 82%
– Reducción indirecta de emisiones derivada de un ahorro energético estimado de alrededor del 30%
Innovación aplicada y buenas prácticas
La principal innovación del proyecto es aplicar refrigeración líquida directa como arquitectura nativa del centro de datos, no como accesorio. El sistema elimina la necesidad de aire acondicionado convencional, opera con temperaturas de salida elevadas (hasta 50 °C) y convierte el calor residual en un recurso reutilizable. Esto cambia la lógica clásica del CPD: menos energía para evacuar calor y más capacidad para aprovecharlo.
Entre las buenas prácticas destacan cinco elementos replicables: diseño full DLC; uso de aluminio en lugar de cobre, con ventajas en reciclabilidad, corrosión y escalabilidad; circuito en presión negativa para reducir riesgo e impacto de fugas; instalación sin suelo técnico elevado; y diseño sin ventiladores para reducir consumo y complejidad.
A ello se suma una metodología de medición transparente mediante Cloud Assess, que permite evaluar impacto ambiental y operativo con datos reales.
Uso de tecnologías (TICs)
El proyecto combina infraestructura cloud, integración de datos y diseño térmico avanzado para mejorar la eficiencia energética del centro de datos. La base tecnológica es una solución de refrigeración líquida directa integrada en servidores y GPUs, válida tanto para cargas de IA como para servidores convencionales y utilizable en centros de datos nuevos y existentes.
Desde el punto de vista TIC, la iniciativa incorpora una capa de observabilidad y análisis mediante Cloud Assess, que integra datos de uso, infraestructura y variables ambientales a través de API para realizar una evaluación multicriterio del impacto. Esta capacidad de medición permite supervisar el rendimiento energético y ambiental de forma estructurada. El proyecto se alinea además con la propuesta de cloud europeo de Exoscale, basada en una infraestructura resiliente, multizona y conforme con GDPR.