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11
Diciembre
2020

La primera planta de hidrógeno verde que maximiza el aprovechamiento de infraestructuras existentes a nivel nacional estará operativa en Amorebieta en 2022

White Summit Capital, Castleton Commodities International (CCI), Nortegas, SENER y Bizkaia Energía pondrán en marcha la primera planta de hidrógeno verde a nivel nacional con una capacidad de 20 MW, que maximizará el aprovechamiento de las infraestructuras existentes en Amorebieta (Bizkaia), lo que dotará al proyecto de una velocidad y competitividad diferenciales.

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White Summit Capital, inversor en infraestructuras especializado en transición energética; Castleton Commodities International (CCI), experto en productos básicos mundiales y accionista mayoritario de Bizkaia Energía; Nortegas, segunda distribuidora de gas a nivel nacional; SENER, uno de los principales grupos de ingeniería y tecnología de España; y Bizkaia Energía pondrán en marcha la primera planta de hidrógeno verde que aprovecha las infraestructuras de una central de generación convencional y de la red de gas de distribución a nivel nacional en Amorebieta (Bizkaia).

El proyecto desarrollará una planta de hidrógeno verde con una capacidad de 20 MW en las infraestructuras existentes de gas y electricidad de la central de ciclo combinado (CCGT) de Amorebieta-Boroa. El objetivo es generar 1.500 toneladas de hidrógeno verde por año provenientes de fuentes 100 % renovables, a través de certificados de origen y PPAs (Power Purchase Agreements) verdes, que evitarán la emisión de más de 12.000 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Parte del hidrógeno verde generado se empleará en la propia planta de CCGT, alimentada por gas, de Bizkaia Energía, con el fin de reducir las emisiones de CO2. Además, el hidrógeno se inyectará en la red actual de distribución de Nortegas, donde se mezclará con gas natural, descarbonizando una parte de los consumos energéticos actuales.

Este hidrógeno podrá estar dedicado también en parte, a cubrir necesidades de suministro específicas de H2 en la industria local, o al almacenamiento de hidrógeno líquido a través de portadores químicos.

Por último, se instalará una estación de servicio de H2 (hidrogenera) destinada a cubrir las necesidades del transporte de las flotas público-privadas locales de vehículos pesados que podrán ser alimentadas con hidrógeno.

Gracias al estratégico emplazamiento de la central, y a las ventajas competitivas que aporta el proyecto, parte de la producción de H2 podría exportarse o valorizarse a través de la venta de certificados de origen a otros países europeos.

Este proyecto, que será desarrollado, además, a través de un modelo de gemelo digital, pionero a nivel nacional, es el primero de estas características para el desarrollo del hidrógeno como fuente de energía sostenible y clave en el proceso de descarbonización del sector energético español. Para ello, se comprometerá una inversión inicial de 50 millones de euros, que permitirán que la planta comience a operar a finales de 2022, con la intención de ampliar la capacidad de generación a 200 MW antes de 2030, lo que implicaría una inversión total de 300 millones de euros.

La planta generará empleo sostenible en la región, al dotar de un futuro más allá de la generación convencional a las instalaciones actuales de Boroa.

El hidrógeno verde, palanca para la descarbonización

Este proyecto pone de manifiesto el compromiso de estas empresas por impulsar el desarrollo de este gas renovable como un producto energético clave en la transición energética. Señalado como palanca para la descarbonización por la Comisión Europea y el Gobierno, las investigaciones y proyectos alrededor del hidrógeno se presentan como una oportunidad excepcional para aprovechar sus beneficios a nivel energético.

El hidrógeno verde se obtiene a partir de energía eléctrica procedente de fuentes renovables, por lo tanto, es una energía 100 % limpia y libre de emisiones ya que durante su combustión libera exclusivamente vapor de agua. Entre sus principales características está la versatilidad, ya que puede destinarse a usos domésticos e industriales; así como su facilidad de almacenamiento y transporte, que permite su uso sin degradación en otro momento y lugar distinto al de su obtención. Asimismo, para su distribución no es necesario crear una infraestructura desde cero ya que las redes de distribuidoras como la de Nortegas puede ser aprovechada para la distribución de hidrógeno, facilitando su desarrollo y expansión con el máximo aprovechamiento de las infraestructuras existentes.

Proyectos como el de la planta de Amorebieta potencian el papel de España como actor clave en la producción y explotación del hidrógeno verde en Europa.

Más información en: https://www.nortegas.es