Cognizant ha lanzado una plataforma soberana de IA física como servicio que lleva los sistemas autónomos a la infraestructura en ocho sectores, de la logística al transporte, utilities, industria o retail. Basada en Intelligence Spine, une sensores, robots y gemelos de IA con una capa agéntica que razona y actúa, en una «mente institucional» que la empresa posee y gobierna.
Grand View Research calcula que la robótica, los vehículos autónomos y los humanoides rozarán el billón de dólares en 2033, y el informe New Work, New World 2026 eleva la exposición a la IA en transporte del 6 % al 25 %.
El CEO, Ravi Kumar S, lo llama el «momento iPhone» de la robótica y la IA física: los sistemas autónomos pasan del experimento a la infraestructura. En entornos donde un fallo no es una mala experiencia de usuario, sino un riesgo de seguridad, cumplimiento u operación, el gobierno de esa inteligencia es crítico. Cognizant construye así una capa soberana que hace institucional la IA física – unificada, conectada con la IA agéntica y regida por las reglas del cliente-, de modo que cada sistema alimenta una inteligencia que la empresa posee, gobierna y amplía.








