La reciente escalada del conflicto con Irán ha provocado una nueva subida de los precios de la energía, impulsada por el encarecimiento del petróleo y el gas.
Más allá del impacto económico, esta situación evidencia una vulnerabilidad estructural: la dependencia energética del exterior. En este contexto, la eficiencia energética, como vía para reducir el consumo, vuelve a resurgir como una palanca estratégica nacional.
Recientemente se ha publicado en el BOE la Orden TED/133/2026, de 25 de febrero, que establece las obligaciones de ahorro energético, su cumplimiento mediante Certificados de Ahorro Energético (CAEs) y la aportación al Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE) para 2026, que asciende a 1.871 millones de euros.
Esta regulación tiene tres implicaciones clave:
- Consolida el sistema CAEs como eje del modelo de eficiencia energética, dejando atrás su fase piloto y evolucionando hacia un modelo de mercado (market-based) frente al enfoque basado en subvenciones.
- Incrementa la presión sobre los sujetos obligados, que deben asumir objetivos de ahorro más exigentes con impacto económico directo (198.624,25 €/GWh). El coste de “no hacer nada” (o “wait and see”) aumenta de forma significativa.
- Amplía las oportunidades de mercado, facilitando la generación de proyectos de ahorro energético en todos los sectores.
Sin embargo, el sistema no avanza al ritmo esperado. La falta de homogeneidad en criterios, la intervención de múltiples administraciones y la complejidad operativa están ralentizando su despliegue.
A ello se suma una limitación clara: los sujetos obligados aún destinan recursos humanos y técnicos insuficientes. Equipos reducidos y sobrecargados por procesos intensivos en gestión documental concentran el foco en grandes proyectos industriales, dejando fuera gran parte del potencial de ahorro, especialmente en el sector residencial.
El reto no es de modelo, sino de ejecución.
Desde GFT, creemos que la tecnología es clave para acelerar el sistema CAEs en el mercado español. Disponer de una plataforma tecnológica avanzada permite integrar, de forma colaborativa, a todos los agentes del mercado. Además, el uso de inteligencia artificial en los procesos de procesamiento y verificación documental reduce tiempos y minimiza errores, facilitando así escalar la operativa de manera eficiente.
Nuestra plataforma de gestión de CAEs convierte este proceso en un flujo ágil y trazable, facilitando el cumplimiento de los objetivos y dinamizando el mercado.








