Pando se monitoriza mediante tres indicadores: cobertura, adopción y eficiencia. La plataforma cuenta con más de 30 agentes conversacionales en producción, 20 integraciones con sistemas corporativos, 10 bases de conocimiento y acceso para más de 1.300 identidades corporativas. La adopción se mide con registros de uso y la eficiencia, comparando tiempos antes y después en procesos concretos. El catálogo se revisa periódicamente para consolidar agentes y optimizar modelos.
Pando: IA corporativa gobernada para decisiones y operaciones más eficientes
Indicadores y procesos de mejora
El seguimiento de Pando se estructura en tres indicadores: cobertura, adopción y eficiencia. La cobertura verifica que la plataforma está disponible en toda la organización; la adopción, que el acceso se traduce en uso recurrente en procesos reales; y la eficiencia, el tiempo liberado en tareas de análisis y elaboración de informes.
Actualmente, Pando cuenta con más de 30 agentes conversacionales en producción, vinculados a procesos reales, una veintena de integraciones con sistemas corporativos y una decena de bases de conocimiento documental. El acceso está habilitado para más de 1.300 identidades corporativas, cubriendo toda la plantilla con puesto digital.
La adopción se mide mediante registros de uso y la eficiencia mediante comparativas antes/después en procesos concretos, evitando estimaciones generales. La mejora continua incluye la revisión del catálogo de agentes, la consolidación de soluciones solapadas y la selección de modelos según calidad, coste y actualidad.
Cuantificación/Estimación reducción consumo
La decisión arquitectónica clave para reducir el consumo energético es la centralización. Un único gateway corporativo evita desplegar infraestructura propia de inferencia con GPU en operación continua y evita que cada área contrate herramientas independientes, multiplicando entornos y procesamientos y dificultando el control energético.
El consumo imputable a Valoriza se limita al clúster de la plataforma. Según una estimación basada en la cuota de vCPU de Cloud Carbon Footprint y una hipótesis de 2-4 nodos en operación continua, se sitúa entre 0,15 y 1,2 MWh/año, con un valor central de referencia de unos 400 kWh/año. Es una estimación, no una medición directa; se sustituirá por datos reales cuando se confirme la región cloud y esté operativo el cuadro de mando energético.
La eficiencia está, sobre todo, en haber evitado una infraestructura de inferencia dedicada innecesaria.
Cuantificación/Estimación reducción emisiones CO2
Las emisiones asociadas al consumo estimado del clúster se calculan con dos factores de emisión, presentados por separado. Con el mix eléctrico español, el rango es de 0,016 a 0,130 tCO₂e/año, con un valor central de 0,043 t. Con un factor de comercializadora genérica, el rango es de 0,039 a 0,310 tCO₂e/año, con un valor central de 0,103 t. La huella propia de Pando es, por tanto, marginal.
Su valor ambiental está en las decisiones que habilita. Pando actúa como capa común para proyectos de eficiencia en recogida de residuos, limpieza y flota. Las toneladas de CO₂ evitadas se miden y declaran en cada proyecto, según sus propias líneas base de rutas, consumo y tonelaje. Pando no las atribuye a su propia huella, evitando la doble contabilización y reforzando la credibilidad de los resultados.
Esta delimitación forma parte de la gobernanza del proyecto y de su compromiso con los ODS 12 y 13.
Innovación aplicada y buenas prácticas
La innovación de Pando consiste en convertir la IA generativa en un servicio corporativo gobernado, no en una colección de herramientas aisladas. Ofrece un único punto de acceso, con identidad, permisos por rol y trazabilidad de uso, sobre un catálogo de asistentes vinculados a procesos reales de la compañía: residuos, limpieza, flota, licitaciones e informes.
El modelo se sustenta en tres decisiones: gobernanza centralizada, con garantías de identidad y auditoría; despliegue transversal para dar servicio a innovación, sistemas, operaciones, flota y negocio; e independencia de proveedor, permitiendo incorporar o sustituir modelos sin rediseñar los procesos.
Como buenas prácticas, las respuestas se basan en documentación corporativa verificable, se revisan las salidas con contenido sensible y el catálogo se presenta en lenguaje de negocio. Este enfoque facilita la adopción y es replicable en otras sociedades del grupo y operadores de servicios urbanos.
Uso de tecnologías (TICs)
El diseño de Pando parte de una premisa: en una organización operativa, la principal barrera para adoptar IA no es tecnológica, sino de usabilidad. El empleado accede con su identidad corporativa habitual, sin gestionar altas, claves ni suscripciones, y encuentra asistentes definidos por la tarea que resuelven, no por la tecnología utilizada. La plataforma selecciona de forma transparente el modelo más adecuado para cada consulta.
Las respuestas se construyen sobre documentación corporativa —procedimientos, manuales y normativa interna—, son verificables y remiten a sus fuentes, permitiendo su uso en el trabajo real. Además, Pando se integra con los sistemas corporativos existentes, trabajando sobre información de la compañía y devolviendo los resultados en el entorno habitual del usuario, sin obligarle a cambiar de herramienta.
Así, la IA deja de ser una aplicación que hay que aprender y se convierte en una capacidad integrada en el puesto de trabajo.
