Las infraestructuras energéticas deben responder a una demanda creciente, integrar generación renovable y almacenamiento y desenvolverse en un sistema cada vez más distribuido e interdependiente. Al mismo tiempo, buena parte de las redes, plantas y sistemas de control que sostienen el suministro fueron diseñados para otras condiciones y seguirán operativos durante décadas.
La digitalización y la inteligencia artificial ofrecen nuevas capacidades para observar los activos, anticipar fallos, simular escenarios y mejorar las decisiones. Sin embargo, incorporarlas al mundo físico exige hacerlo de forma proporcionada, verificable y gobernada, preservando las funciones críticas y estableciendo con claridad qué decisiones pueden automatizarse, cuáles requieren supervisión y cómo mantener la operación ante fallos o pérdida de conectividad.
El nuevo Informe “El Reto” analiza cómo evolucionar redes, plantas e infraestructuras energéticas conectando modernización, IA, edge computing, ciberseguridad y convergencia IT-OT con las necesidades reales de operación y negocio.
- Resiliencia, soberanía y modernización del parque instalado: conocer funciones críticas, activos y dependencias para decidir qué conservar, proteger, instrumentar, virtualizar o sustituir, preparando además la operación en condiciones degradadas.
- IA aplicada a mantenimiento y decisiones operativas: evolucionar desde la detección de anomalías hacia capacidades predictivas y prescriptivas que permitan anticipar degradaciones, comparar alternativas y priorizar actuaciones según riesgo, recursos y consecuencias.
- Simulación, optimización e inteligencia distribuida: utilizar modelos y capacidades on-edge para evaluar escenarios, reducir latencias y mantener autonomía junto al activo cuando la conectividad o las condiciones operativas lo exijan.
- Ciberresiliencia y protección de toda la cadena: abordar NIS2 desde una perspectiva operacional, incorporando fabricantes, integradores, mantenedores, proveedores tecnológicos y empresas auxiliares al perímetro real de seguridad y continuidad.
- Convergencia IT-OT orientada a resultados: integrar tecnología, operación y conocimiento para reducir tiempos de decisión, mejorar la utilización de los activos y construir business cases vinculados a disponibilidad, riesgo, costes y valor generado.
Una hoja de ruta para que redes, plantas y cadenas de valor energéticas incorporen inteligencia y nuevas capacidades digitales sin perder el control sobre su operación, aprovechando mejor los activos existentes y avanzando en eficiencia, competitividad, resiliencia, soberanía y sostenibilidad.











