Una anomalía detectada a tiempo abre una oportunidad: intervenir antes de que afecte al servicio. Aprovecharla requiere entender qué ocurre, valorar su impacto, asignar recursos y ejecutar la respuesta. La utilidad de la tecnología se concreta en ese recorrido, donde una señal termina convirtiéndose en una mejora para la instalación, la organización o el cliente.
Esta conexión entre inteligencia y operación articuló las aportaciones del panel «IA, datos e infraestructuras conectadas: integrando ciberseguridad e inteligencia operacional para una gestión más eficiente y automatizada», celebrado en el auditorio de tecnología del SmartEnergyCongress 2026. Moderado por Alberto Silleras, director de Tecnalia Madrid, contó con María del Mar Romero, de Grupo Savia; Ana Isabel Ramírez, de Paradigma Digital; Carlos Rodríguez, de DXC Technology; Luca Scroffa, de IFS; Darragh Kelly, de Cipherbit, Grupo Oesía; y Robin Abraham, de Kaluza.
Sus propuestas conectan aplicaciones diferentes con una ambición compartida: aprovechar la información disponible para actuar con mayor precisión, manteniendo el control sobre las decisiones y sus consecuencias.
Comprender lo que ocurre y preparar la actuación
Un mismo evento puede tener varias lecturas. Un acceso anómalo a un equipo de control plantea una cuestión de ciberseguridad, pero también obliga a considerar las operaciones que dependen de ese activo y los compromisos de servicio afectados. Este escenario ilustrativo, planteado por Paradigma Digital, muestra el valor de reunir el contexto antes de decidir cómo intervenir.
Ana Isabel Ramírez presentó una capa cognitiva basada en grafos de conocimiento y ontologías, que permiten representar entidades y relaciones del negocio. Su función es conectar la información de los sistemas con el conocimiento experto de la organización, para analizar situaciones que atraviesan varios ámbitos. Sobre esa base, los agentes pueden investigar, simular y proponer actuaciones con evidencias para su revisión.
La capacidad de relacionar datos cobra especial importancia cuando la IA participa en procesos. Carlos Rodríguez, de DXC Technology, abordó la evolución desde sistemas que informan y recomiendan hacia otros capaces de decidir dentro de reglas y ejecutar acciones autorizadas. Cada nivel requiere acordar límites, mecanismos de comprobación y responsabilidades.
El caso de EDP Renovables permite situar ese avance en una aplicación concreta. Según la experiencia presentada por DXC, un asistente de IA generativa explica alarmas de plantas eólicas y solares y propone soluciones a partir de manuales técnicos y órdenes de trabajo ya resueltas. La persona mantiene la decisión, apoyada en información que facilita una respuesta mejor fundamentada. La delegación de decisiones y acciones se plantea como un siguiente paso, sujeto a la definición de reglas y controles.
Ese recorrido encuentra su continuidad en el mantenimiento. Luca Scroffa, de IFS, conectó la detección de anomalías con la gestión de activos, la planificación y la ejecución del trabajo. Una intervención requiere prioridad, fecha, personal disponible y las competencias necesarias. Coordinar esos elementos permite aprovechar la anticipación que proporcionan los sensores y la analítica.
La inteligencia operacional incorpora también el conocimiento que llega desde el terreno. Una fotografía, un vídeo, una nota de voz o la observación de un técnico pueden aportar información para diagnosticar un problema y guiar su resolución. La propuesta de IFS combina esa captura con asistencia durante el trabajo y trazabilidad del cierre, integrando la experiencia de las personas en el proceso de mejora.
Las aportaciones permiten identificar tres capacidades encadenadas:
- Interpretar con contexto: relacionar la señal con el activo, su historial, las dependencias y las condiciones de operación.
- Preparar una respuesta viable: priorizar actuaciones y comprobar recursos, permisos y responsabilidades.
- Ejecutar y verificar: completar el trabajo, registrar el resultado y utilizar lo aprendido para mejorar futuras intervenciones.
Flexibilidad energética y seguridad para ampliar el valor
La capacidad de actuar con información tiene otra expresión en los edificios. La climatización, el frío, las baterías y determinadas cargas pueden coordinarse para adaptar una parte de la demanda energética, respetando las condiciones que necesita cada instalación.
María del Mar Romero, de Grupo Savia, planteó esa evolución hacia el edificio flexible combinando dos recursos: la flexibilidad térmica y la eléctrica. SGClima y el Modelo Celsiu analizan temperaturas, consignas, consumo y estado de los equipos para calcular el margen de regulación de la climatización y el frío. El almacenamiento mediante baterías y la gestión de cargas aportan otras posibilidades de respuesta.
Su coordinación permite seleccionar cómo y cuándo actuar manteniendo el confort, las condiciones del proceso y la continuidad de la actividad. La propuesta se ilustra con la gestión del sistema de almacenamiento de FRIME y la agregación de cinco almacenes de Alliance Healthcare. En este segundo caso, el análisis individual de cada instalación permite reunir capacidades disponibles para gestionar una respuesta conjunta.
La conexión entre recursos distribuidos y servicios energéticos también estuvo presente en la aportación de Robin Abraham, de Kaluza. Su plataforma reúne optimización energética, atención al cliente, servicios comerciales y facturación sobre una base de inteligencia de datos. Kaluza Flex incorpora conexión de dispositivos, previsión y coordinación de flujos energéticos para aprovechar la flexibilidad de los hogares.
Esta visión amplía el valor hacia la relación con el usuario. El trabajo con OVO sobre los cambios de domicilio ejemplifica cómo la IA puede ayudar a gestionar un proceso que combina consultas, información del suministro y continuidad de la relación comercial. La inteligencia aplicada conecta así la operación energética con una experiencia de servicio más ágil y coherente.
La coordinación de activos y sistemas necesita una ciberseguridad integrada en la operación. Darragh Kelly, de Cipherbit, Grupo Oesía, abordó la visibilidad y el control en entornos donde conviven IT, OT e IoT, distintos fabricantes y accesos de empleados, proveedores y terceros. Identificar y clasificar dispositivos aporta el contexto necesario para aplicar políticas ajustadas a cada situación.
Su propuesta vincula inventario, control de acceso y segmentación dinámica con la capacidad de restringir o aislar activos cuando resulte necesario. El caso presentado describe un despliegue progresivo: obtener visibilidad, validar comunicaciones y dependencias, aplicar controles y extender el modelo a otros centros según su nivel de madurez. Ese avance gradual permite aprender y reforzar la confianza en las actuaciones.
La seguridad enlaza, de este modo, con el criterio de autonomía adecuado que recorre las propuestas de IA y mantenimiento. El contexto ayuda tanto a elegir una intervención como a comprender qué puede ocurrir al limitar una conexión o modificar una consigna. La integración tecnológica aporta valor cuando preserva las condiciones que hacen posible el servicio.
Para desarrollar estas capacidades, las ponencias ofrecen prioridades concretas:
- Elegir una decisión operativa: identificar dónde mejorar la respuesta puede aportar valor al negocio o al usuario.
- Conectar conocimiento y sistemas: reunir información técnica, datos de operación y experiencia de los equipos.
- Acordar límites de actuación: definir qué puede automatizarse, quién supervisa y cómo se comprueba el resultado.
- Escalar con aprendizaje: validar el funcionamiento y adaptar el despliegue a las condiciones de cada instalación.
Una infraestructura más inteligente puede anticipar necesidades, coordinar recursos y responder con mayor precisión. La IA, la flexibilidad energética y la ciberseguridad aportan capacidades complementarias para hacerlo posible. Su integración permite llevar la digitalización hasta el resultado que importa: instalaciones disponibles, energía mejor aprovechada y servicios capaces de evolucionar con las necesidades de las personas y las organizaciones.






