Entrevista
30
Nov
2020

Entrevista a Isabel Pardo de Vera Posada, Presidenta de Adif y Adif Alta Velocidad

El ferrocarril es un medio de transporte que se actualiza constantemente incorporando tecnologías y procedimientos para hacer cada día una gestión de la energía inteligente, eficiente y sostenible. Desarrollos como la Ferrolinera son el resultado de proyectos de innovación que profundizan en estas tres líneas y que permiten extender el alcance de las mejoras a toda la ciudadanía.

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¿Qué acciones desarrolladas recientemente por su organización considera más relevantes en materia de Eficiencia Energética? ¿Cuáles considera son las tendencias de más relevancia en este ámbito?

Adif y Adif AV son unas entidades responsables y cada día más sostenibles. Para nosotros es fundamental que la sociedad perciba el ferrocarril de este modo, y sobre esta base hemos construido nuestra estrategia para los próximos años. Nuestra guía en este área es un Plan de lucha contra el cambio climático que recoge las actuaciones necesarias para asegurar la sostenibilidad ambiental de la entidad e incrementar su contribución a un transporte respetuoso con el medio ambiente y responsable en el uso de los recursos.

Son medidas para aumentar la eficiencia energética y la descarbonización del transporte, y actuaciones que permitan aumentar la resiliencia y adaptación de la infraestructura ferroviaria a los efectos del cambio climático. Este plan también recoge medidas para reducir el impacto ambiental del ferrocarril, la gestión eficiente de recursos y residuos y aumentar la sensibilización ambiental en todas nuestras actividades.

La mayor parte de estos cambios no son nuevos, llevamos ya años trabajando en ellos. Además, cada vez es más importante el componente tecnológico, sin el cual no es posible llevarlos a cabo. La innovación tiene un papel fundamental aquí porque durante los últimos años la eficiencia energética ha ido de la mano de grandes cambios en componentes y las propias tecnologías, entre otros avances. Adif no es ajeno a esta evolución y lleva tiempo desarrollando I+D+i en estos campos.

En cuanto a las tendencias, las más relevantes para nosotros son aquellas que nos permiten llegar a una optimización de la gestión integral del sistema y del consumo. No se trata de consumir menos, sino de consumir lo necesario para el servicio que debemos prestar y hacer el uso más adecuado de la energía. Desde luego, esto tiene un impacto en la cuenta de resultados, además de en el medio ambiente.

¿Qué papel han tenido las TIC? ¿Cuáles considera son las tendencias de más relevancia en este ámbito?

La digitalización es un componente fundamental de la innovación en todo lo que tiene que ver con la energía. Y precisamente la transformación digital es una de las palancas de nuestra estrategia corporativa para los próximos años, junto con la innovación.

Una de las actuaciones recientes enmarcadas en el citado Plan de Lucha contra el Cambio Climático de Adif y Adif Alta Velocidad más relevantes han sido las subestaciones reversibles.

Los trenes que cuentan con freno regenerativo producen energía durante el frenado, la cual puede ser devuelta a la red de suministro de electricidad, lo que produce un ahorro y mejora la eficiencia energética del sistema ferroviario.

Las subestaciones eléctricas de las líneas de alta velocidad, en corriente alterna, permiten dicha devolución. Sin embargo, las subestaciones de la red convencional, en corriente continua, no lo permiten en la actualidad, de manera que las nuevas tecnologías juegan un papel fundamental en este caso, al ser necesario instalar y configurar un equipo inversor que posibilite esa reversibilidad.

En 2020 se ha concluido la implantación de este sistema recuperador en seis subestaciones, que se suman a otras seis que se encuentran en curso en la red convencional. Con esta iniciativa se prevé obtener un ahorro energético de unos 19 GWh/año, una reducción de emisiones GEI de 4.300 tCO2eq/año y un ahorro económico de 1.300.000 €/año.

Cabe destacar que todos los proyectos de subestaciones reversibles cuentan con una Ayuda concedida por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) en el marco del Programa de Ayudas para actuaciones de eficiencia energética en el sector ferroviario del Fondo Nacional de Eficiencia Energética. Además, forman parte de los proyectos verdes elegibles para las emisiones de bonos verdes que viene realizando Adif Alta Velocidad desde 2017.

Una de nuestras prioridades es el desarrollo de red eléctrica ferroviaria inteligente. En 2018 nuestro proyecto Rail Smart Grid ganó el premio enerTIC en la categoría de redes inteligentes, precisamente. Y estamos muy orgullosos de que nuestro trabajo, nuestra innovación, haya recibido un reconocimiento de tal magnitud. Pero este proyecto no es una acción aislada, ni mucho menos. En Adif tenemos claro que la innovación es una actitud, una manera de hacer las cosas.

Todas las líneas de actuación que hemos incluido en nuestro Plan de lucha contra el cambio climático tienen esta misma inspiración. Los despliegues de resultados como la Rail Smart Grid o las subestaciones reversibles en la red convencional son verdaderos casos de éxito de una innovación que no se detiene y que además está en contacto con el mercado.

¿Cuál ha sido su papel en este ámbito? ¿En su organización hay más implicados en estos temas (CIO, COO, CEO…)?

El Plan de Lucha contra el Cambio Climático 2018-2030 fue aprobado tanto en el Comité de Dirección de Adif y Adif Alta Velocidad como en sus Consejos de Administración, por lo que cuenta con todo mi apoyo y el de todo el cuerpo directivo de primer nivel.

Nuestra estrategia es integral, y abarca desde una creciente utilización de energías limpias; la eficiencia energética en toda la organización e infraestructuras desplegadas; avanzar en el autoconsumo; la colaboración con otros actores del transporte; o la llamada financiación verde, además de otros ejemplos que ya he referido. El compromiso para conseguir los resultados que nos hemos marcado, tanto de la dirección como de la plantilla a través de cada vez más áreas y departamentos, es máxima.

Además, tenemos un modelo de gobernanza de manera que está coordinado por un Área concreta de la empresa dentro de la Dirección General de Planificación Estratégica y Proyectos que se encarga de realizar su seguimiento a través de un Grupo de Trabajo o Comité específico donde existen representantes de cada una de las Áreas que contribuyen al Plan con alguna actuación o iniciativa.

El seguimiento es realizado semestralmente y plasmado en informes e indicadores estratégicos y es reportado tanto al Comité de Dirección como al Consejo de Administración de ambas entidades, donde se revisa el grado de avance del mismo, de manera que los directores generales y los directores de primer nivel, así como yo misma, seguimos de cerca sus progresos.

¿A qué retos se enfrenta el sector transporte?

Por lo que respecta al sector del transporte, cabe señalar cuál es el punto de partida en el que nos encontramos. El consumo del sector representa el 45% de la demanda de energía final y suponen el 27% del total de las emisiones GEI del país y, lamentablemente, no se han visto reducidas en los últimos años al mismo ritmo que el resto de sectores, es más, son un 50% mayores que las emisiones de 1990 (año de referencia del Protocolo de Kyoto), con notables diferencias entre la carretera, el ferrocarril y la aviación. Por ello, todo pasa por reducir considerablemente las emisiones asociadas al transporte.

La transformación del transporte representa un reto en sí misma, ya que sus implicaciones afectan a gran parte de la población y empresas. Por otro lado, presenta también retos tecnológicos, en cuanto a que en la actualidad no existen tecnologías no emisoras maduras comercialmente para ciertos subsectores, como el transporte pesado de mercancías por carretera.

Para conseguirlo, por tanto, habrá que avanzar en la progresiva electrificación del sector de la automoción, así como en el cambio en los modelos y necesidades de movilidad, incrementando el uso del transporte público y de los modos de transporte menos contaminantes y más eficientes, en función de los trayectos a realizar. El reto será lograr ese cambio modal que represente el equilibrio entre tipo de desplazamiento y mejor opción de modo de transporte disponible desde el punto de vista de la sostenibilidad. Debemos ser capaces de ofrecer a los usuarios la posibilidad de elegir entre varias alternativas de desplazamiento con escasas o nulas emisiones. Para ello, las TIC tienen una importancia vital. Hay que apostar por desarrollar una movilidad lo más conectada y sostenible posible.

Es aquí donde el ferrocarril puede ejercer un papel protagonista por sus características beneficiosas desde el punto de vista ambiental, con menores emisiones y consumo energético por unidad transportada, así como por unos costes externos inferiores a los del resto de modos.

Además, cabe destacar que desde nuestras compañías se quiere ayudar en la penetración del vehículo eléctrico, de manera que se ha estado trabajando en el diseño de un modelo de desarrollo comercial mediante el cual, bajo el concepto de Ferrolinera, se instalen puntos de recarga rápida para vehículos eléctricos en las estaciones de nuestra red.

¿Cómo le gustaría ver a España, energéticamente hablando, en el año 2030?

El 2030 se ha convertido en el año de referencia para que podamos evaluar si estamos logrando los objetivos previstos. En el sector del transporte, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) estima que para ese año exista una cuota del 28% de energía renovable y una reducción de más del 30% de las emisiones. Me gustaría ver que estos objetivos se han alcanzado ampliamente con el compromiso y esfuerzo de todos los agentes que formamos parte del sector.

Siendo optimistas, para 2030 tendríamos que haber avanzado considerablemente de manera que estemos más cerca de alcanzar el objetivo de ser neutros en carbono para 2050. La descarbonización no es una opción sino una necesidad y todos debemos hacer lo posible por alcanzarla.

Esto pasará por que el sector de la generación de energía eléctrica cada vez tenga mayor cuota de energías renovables, en paralelo con la electrificación de la movilidad.

En Adif y Adif Alta Velocidad, desde 2019 adquirimos el 100% de la energía eléctrica consumida por el sistema ferroviario con Certificados de Garantía de Origen (GdO) y queremos dar un paso más allá de manera que estamos trabajando en la definición de un plan de autoconsumo a partir de energías renovables que nos permita asegurar la neutralidad climática de las actividades que gestionamos.

La gestión inteligente y almacenamiento de la energía, la mejora de la eficiencia energética, el uso de las energías renovables, la electrificación y la utilización de combustibles alternativos son los principales vectores que nos permitirán alcanzar esa neutralidad climática tan necesaria para el planeta y para todos.

Más información en: http://www.adif.es