Europa está inmersa en una de las mayores transformaciones energéticas de su historia, y la tecnología tiene un papel cada vez más relevante en este ámbito estratégico. Avanzar hacia una economía descarbonizada, reforzar la autonomía energética y preservar la competitividad industrial exigen necesariamente el desarrollo de nuevas soluciones tecnológicas que permitan digitalizar su despliegue.
En este contexto, la digitalización de las infraestructuras de hidrógeno verde juega un papel clave. El uso intensivo de la analítica de datos, de la IA, y la operación a través de gemelos digitales o del despliegue de sensorización avanzada, ayudan a diseñar y operar estas infraestructuras de forma más eficiente y segura.
La tecnología es la gran aliada del hidrógeno renovable, que se consolida como un vector energético estratégico para alcanzar la neutralidad climática y descarbonizar sectores difíciles de electrificar, como determinadas industrias intensivas en energía o el transporte pesado. Este despliegue plantea también retos importantes, como acompasar producción, demanda e infraestructuras, conseguir costes competitivos o avanzar en el marco regulatorio.
En este caso, la digitalización será una pieza clave de un modelo único de gestión y operación de la infraestructura en toda la cadena de suministro, desde la producción al consumidor final.
Con el objetivo de crear un mercado integrado en el continente, la Unión Europea ha situado al hidrógeno renovable ―con un importante foco en el despliegue tecnológico― en el centro de su estrategia para alcanzar la neutralidad climática en 2050. En este contexto, España reúne condiciones excepcionales para liderar esta estrategia gracias a sus capacidades tecnológicas y humanas, que se suman a su gran potencial renovable, su posición geográfica y su experiencia en infraestructuras energéticas.
La Red Troncal Española de Hidrógeno que está desarrollando Enagás, con cerca de 2.600 kilómetros de hidroductos, se perfila como una infraestructura clave para el futuro energético del país y de Europa. La incorporación en el mercado europeo de la Red Troncal se materializa en el corredor H2med, que conectará la Península Ibérica con el noroeste de Europa. Ésta debe incluir la integración de las tecnologías digitales de operación y gestión, que permitan hacer realidad este mercado único.
La oportunidad del hidrógeno renovable reside en que la tecnología es una parte integral de las propias redes desde su origen y, por tanto, estas infraestructuras nacen digitales.
Susana de Pablo – Directora General de Ingeniería, Tecnología y Digitalización
Enagás








