¿Qué reto aborda el proyecto finalista de su organización y qué aporta la tecnología para resolverlo?
La digitalización de la red eléctrica multiplica los dispositivos inteligentes y conectados y, con ello, la necesidad de garantizar su ciberseguridad. Cuando hablamos de infraestructuras críticas, la ciberseguridad es indispensable para asegurar la resiliencia y continuidad operativa.
A este desafío se suma un escenario regulatorio más exigente. El Cyber Resilience Act (CRA) refuerza la gestión de vulnerabilidades y las actualizaciones de seguridad durante el ciclo de vida de los productos digitales. Esto supondrá más versiones de firmware que deberán revalidarse con rapidez y garantías antes de su despliegue. Un modelo basado en validaciones manuales simplemente no escala. CyberBox responde a ese nuevo paradigma al industrializar y automatizar la validación de ciberseguridad mediante pruebas repetibles, trazables y reutilizables. Contribuye a convertir los requisitos de seguridad desde el diseño en campañas de validación reproducibles, permitiendo validar ágilmente nuevas versiones antes de su despliegue masivo.
CyberBox no es solo una herramienta de eficiencia, proporciona a i-DE una capacidad estratégica para gestionar el riesgo, acelerar la digitalización segura de la red y reforzar la resiliencia y la continuidad del negocio. Este proyecto cuenta además con la certificación de AENOR de “producto desarrollado en el Global Smart Grids Innovation Hub”, como reconocimiento al valor de la innovación colaborativa.
¿Qué resultados ha alcanzado el proyecto y cómo los evalúan?
CyberBox transforma un proceso que tradicionalmente podía requerir entre dos y tres meses en una validación automatizada de entre cuatro y ocho horas, generando además automáticamente todas las evidencias e informes, lo que supone reducir los tiempos en un 98,3%, añadiendo repetitividad y autonomía. Las campañas pueden reutilizarse para validar nuevas versiones de firmware, un aspecto especialmente relevante ante el incremento esperado de actualizaciones de seguridad.
Esto reduce horas de ingeniería, uso de laboratorios y personal experto, repeticiones de ensayos y desplazamientos, aumentando al mismo tiempo la capacidad de validación sin incrementar proporcionalmente los recursos. Además, la automatización y la trazabilidad facilitan la repetición consistente de pruebas y la generación de evidencias útiles para el cumplimiento normativo.
¿Cómo compatibilizan ciberseguridad e innovación?
En i-DE entendemos la innovación en ciberseguridad como un aspecto estratégico. En una infraestructura crítica, digitalización y ciberseguridad deben avanzar juntas. Cuanto más conectada e interoperable es la red, más importante es integrar la seguridad desde el diseño y mantenerla durante todo el ciclo de vida.
Por ello, vemos la ciberseguridad como el habilitador que permite innovar y escalar con confianza. CyberBox permite validar de manera recurrente equipos y nuevas versiones de software antes de su despliegue masivo.
¿Qué papel desempeñan el liderazgo y la colaboración?
La ciberseguridad de una red eléctrica exige integrar conocimiento de red, protección y control, comunicaciones, automatización y ciberseguridad. CyberBox materializa ese enfoque multidisciplinar.
i-DE ha implantado ya esta solución, cuyo desarrollo ha sido posible gracias a la participación de Orbik Cybersecurity S. COOP e Ikerlan S. COOP, colabores de confianza de nuestro Global Smart Grid Innovation Hub. Un ejemplo de lo que somos capaces de hacer cuando el conocimiento eléctrico, digital y de ciberseguridad trabajan conjuntamente.
¿Qué aprendizajes pueden trasladarse a otras organizaciones?
El principal aprendizaje es que la ciberseguridad también se puede industrializar. Automatizar procesos mejora simultáneamente la seguridad, la eficiencia, la trazabilidad y la sostenibilidad.
El carácter modular y escalable de CyberBox permite extender el modelo a nuevos dispositivos, fabricantes, operadores y potencialmente otras infraestructuras críticas. Iniciativas como enerTIC permiten compartir estas experiencias y demostrar que digitalización, sostenibilidad y ciberseguridad, bien planteadas, se refuerzan mutuamente.










